La fiesta que vive del agua del Cabe

LEMOS

26 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Barcas de todas las clases, procedencias y colores navegaron ayer el Cabe en el quinto aniversario de la Festa do Río de Monforte. Una banda de tambores, gaiteiros, grupos de payasos y artesanos pusieron color en las orillas mientras las barcas recorrían el tramo urbano del río cargadas de monfortinos y de turistas. La primera jornada de la fiesta fue la más larga de las cinco ediciones, porque incluía la principal novedad de este año, una cena para centenares de personas bajo una carpa en el Parque dos Condes.

La fiesta empezó oficialmente a las doce. A esa hora salieron del nuevo embarcadero del Parque dos Condes las primeras barcas, entre las que había representación de todas las asociaciones que trabajan por la recuperación de la cultura tradicional de toda Galicia y el norte de Portugal. Viéndolas salir estaban representantes del Ayuntamiento, entre ellos el alcalde, Severino Rodríguez, y de la asociación Barcas do Minho, las dos entidades que organizan la fiesta desde su primera edición. Esta vez no hubo discursos, así que la inauguración la hicieron los propios barqueros y quienes esperaban para dar su primer paseo. Pero hubo aviso previo. Llegó con el estruendo de los tambores del grupo de percusión iPUM, formado por estudiantes de la Universide do Minho, en Braga, que salieron a las once del Parque dos Condes para recorrer tocando las calles del centro de la ciudad.

Para entretener la espera de los que querían subirse y tenían que aguardar a que quedase alguna barca libre y para que los desembarcados no se vayan del parque por falta de más cosas que hacer, los organizadores prepararon de nuevo actividades paralelas en la orilla. Algunas tienen relación directa con las tradiciones vinculadas a los ríos. Como la exhibición del trabajo de los redeiros tradicionales de Arbo Rosendo González y Manuel Sarandón, que se trajeron a Monforte varias masouras , las redes que se utilizan en Miño para pescar lampreas.