En algunos de los ayuntamientos que deberían entrar en esta frustrada red ya habían empezado a moverse para gestionar ante la Xunta su puesta en funcionamiento. Conocían los plazos con los que fue contratada la instalación del sistema y suponían que tenía que estar a punto de empezar a emitir en pruebas. En la mayoría de los casos, los ayuntamientos colaboraron incluso en la búsqueda de terrenos apropiados para instalar las antenas.
Es el caso de Chantada. Su teniente de alcalde, Alfonso Piñeiro, había solicitado la semana pasada una entrevista con la secretaria xeral de Modernización e Innovación Tecnolóxica, María del Mar Pereira, para hacerle llegar el interés del Ayuntamiento porque la red empezase a funcionar cuando antes.
El Ayuntamiento chantadino medió en su día entre la empresa y los propietarios del monte comunal de Esmeriz y los del monte cercano al polígono en el que están los repetidores de televisión para que cediesen espacio para las antenas que debían llevar la señal a la zona rural del municipio. La empresa que iba a hacer la instalación ya había avisado que en toda el área de la ribeira entre Nogueira y Pedrafita habría una zona de sombra, y en el Ayuntamiento habían empezado a estudiar la manera de pagar las antenas suplementarias que fuesen necesarias para cubrir también esa parte del municipio.