La producción vinícola de la Ribeira Sacra y sus cualidades protagonizan el último artículo publicado en el blog «The Pour», del crítico estadounidense Eric Asimov
18 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La globalización no ha podido quitarle el encanto que tienen los paisajes ni los vinos de la Ribeira Sacra. Ha conseguido que sus caldos sean cada vez más reconocidos mundialmente, pero no que se pierda su misterio ni su original sabor. Y esos son precisamente los aspectos más atrayentes y valorados de la zona, de los que se han hecho eco últimamente varias publicaciones internacionales. Entre ellas, el prestigioso blog The Pour de Eric Asimov, el director de la crítica de vino para el periódico estadounidense The New York Times. Este periodista americano es un constante defensor de los vinos de la Ribeira Sacra y visitó la zona en varias ocasiones. Además, forma parte de un grupo de cata en Nueva York que promueve los vinos españoles de zonas poco conocidas, entre las que se encuentran la Ribeira Sacra.
Asimov destaca en su última entrada, titulada Un paso arriba para la Ribeira Sacra, el carácter «oculto» de los vinos de esta zona. Y es justo esto, en su opinión, lo que la hace diferente de otros lugares del mundo donde también se cultivan las viñas en terrazas. Este aspecto, sin embargo, que se conserva desde los romanos, hace dos mil años, le da un carácter «imponente». Asimov señala que durante siglos, los productores de la Ribeira Sacra fabricaban vino solo para consumo propio, y que esa costumbre se mantiene todavía hoy entre algunos. Y ello, a pesar de la presión que, en opinión de este crítico, sufren muchos productores en la actualidad para cambiar su forma de elaboración «y adaptarla al gusto del paladar global». Es precisamente esta mezcla entre lo local y lo internacional, continúa Asimov, entre tradición y modernidad, lo que hace a la Ribeira Sacra «una auténtica historia irresistible».
Lo más duro de llevar dentro de este idílico marco es, en opinión de este experto, el aislamiento de la región y el difícil trabajo físico que han hecho y hacen aún en la actualidad los productores de vino, una labor ardua y larga, «particularmente cuando el vino es un ingrediente fundamental de la tradición cultural». Unas apreciaciones que inciden en la promoción del vino y la cultura de la Ribeira Sacra. Aunque, como explica Asimov, para los estadounidenses será difícil encontrar vinos de la Ribeira Sacra en su país. Pero les recomienda mantener los ojos abierto porque, tarde o temprano, «os toparéis con una botella».