Completar un videojuego puede requerir entre 100 y 300 horas, dependiendo del grado de habilidad, normalmente muy relacionado con la edad. Según destacó Enrique Díez, es el mismo tiempo que se le dedica al estudio de una materia en un curso. Pese al tiempo que se necesita, cerca de nueve millones de españoles son seguidores de los videojuegos, cifra que equivale al 20% de la población y que sitúa a este país en el cuarto lugar de Europa.
Pero si los videojuegos reproducen los estereotipos sociales, también lo hacen los medios de comunicación, y sobre todo la publicidad, según quedó de manifiesto en las conferencias ofrecidas ayer en el salón de plenos de Sarria.
La periodista e investigadora en comunicación y género citó momentos claves a partir de los que los medios se empezaron a interesar por la violencia de género, inicialmente asociada a «actitudes pasionais». Sin embargo, es un problema que ya comienza en la etapa del colegio, y en este sentido dijo que hay acoso escolar cuando quien lo sufre está expuesto o expuesta de forma reiterada a una serie de acciones negativas, con daño físico o psicológico. «Hai un paralelismo entre violencia de xénero e violencia escolar», dijo.