No es de extrañar con el calor que hacía ayer que los monfortinos se acerquen al Cabe para refrescarse. A falta de lugares habilitados para el baño, cada uno lo hace a su manera. Unos se bañan donde pueden: en A Barxa, en Ribas Altas; en la finca Sierra, en Vilanova; en la zona donde se celebra el san Mateo, en A Parte o se van fuera de Monforte a Os Chancís, Canaval o A Cova. Otros pasean por sus orillas, ya sea por el paseo fluvial o por la nueva ruta que sigue el curso del río desde su nacimiento en O Incio hasta su desembocadura en Sober y un numero importante se echan al agua en barca aprovechando los paseos que ofrece el programa Verán no Cabe. Además están los chavales que participan en el campamento de verano, que ayer tenían nuevamente el piragüismo entre las actividades del día. El caso es que el tramo de río comprendido entre el huerto del asilo San José y el parque de los Condes presentaba ayer un aspecto de lo mas concurrido. El responsable de las embarcaciones con las que se hacen los paseos en barca reconocía ayer, que este era quizá el año en el que la gente más se animaba a probar. El día de la Festa do río, no se va a coger en el Cabe.
Cerca del agua, se esta bien en estos días de calor, pero no se vayan a pensar que se está peor en los jardines del Pazo de Tor. La piedra del edificio y la vegetación contribuyen a hacer más llevaderas las temperaturas. Que se lo digan si no a los jóvenes participantes de las muchas actividades que el Museo provincial desarrolla allí a lo largo del verano. Esta semana hubo actividades para todos los gustos. Las monitoras Encarna Lago , Ángeles Rivada e María González se encargaron de los cursos de genealogía en el que los chavales aprendieron a crear sus arboles genealógicos. En otro de los talleres, crearon, a base de fotografías de los participantes, una especie de biografía personal y también hubo actividades algo más lúdicas como el juego Xuizo e rapto en Tor, inspirado en la vida de los nobles Diego de Quiroga y de su padre Pedro de Tor , condenado a muerte por los reyes Católicos por haber ayudado a los irmandiños. Exposición sobre la Ribeira Sacra. Moito que ver, moito que recordar es la exposición fotográfica que se inauguró ayer en el centro cultural de la diputación. Está dentro del plan de dinamización de la Ribeira Sacra que une a las provincias de Lugo y Ourense. El fin es reflejar la riqueza paisajística y monumental de la zona a lo largo de sus 44 piezas. En la presentación estuvo Juan Carlos Armesto , presidente del consorcio turístico, acompañado por el director del centro, Francisco González .