El obispo Alfonso Carrasco se reunió con más de un centenar de sacerdotes de la diócesis en O Cebreiro
20 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Más de un centenar de curas procedentes de todo el territorio de la diócesis lucense asistieron ayer en la iglesia de Santa María a Real de O Cebreiro a la inauguración del año sacerdotal, que estuvo presidida por el obispo de la diócesis lucense, Alfonso Carrasco. Según señalaron fuentes del obispado, la conmemoración fue establecida por el papa Benedicto XVI y tiene un carácter mundial.
El clero lucense eligió la aldea prerromana del municipio de Pedrafita por su especial significado, dado que es la puerta de entrada del Camino Francés a Galicia.
El hecho de que el 2010 sea año santo compostelano también influyó en la elección del lugar para celebrar este encuentro, indicaron asimismo desde el obispado.
Encuentro
Los actos de ayer comenzaron a las doce horas con un encuentro del prelado con los sacerdotes en la iglesia parroquial de O Cebreiro Posteriormente tuvo lugar una comida en la hospedería contigua al templo. Por la tarde se reanudaron las actividades litúrgicas con la denominada «celebración de la palabra», que también tuvo por escenario la iglesia de Santa María a Real. A las seis de la tarde fue clausuradas las actividades que estaban previstas para esta jornada.
En su intervención, el obispo Alfonso Carrasco afirmó que los sacerdotes hacen visible la vocación caritativa de la Iglesia e instó a los curas de la diócesis a retomar el ímpetu, la dedicación y la entrega inicial de la vocación sacerdotal.