La combinación perfecta

Alberto López alberto.lopez@lavoz.es

LEMOS

Ya estamos a mediados de marzo y como todos los años por estas fechas la compañía Moving Part está de visita por Monforte. Seguramente se preguntarán qué compañía es esa. Pues bien, se trata de un grupo inglés de teatro que suele visitar los institutos monfortinos y que hace del teatro una original manera de aprender idiomas. Las representaciones en inglés son cada vez más habituales en los centros escolares para que los chavales perfeccionen el idioma. Ayer visitaron el Daviña Rey donde tuvieron un considerable éxito de publico -el salón de actos del centro estaba casi al completo- y de crítica, ya que los alumnos no pararon en ningún momento de reírse. Quizá ahí radique el éxito de esta idea, en aprender a la vez que te diviertes.

Para que luego digan que en Monforte no hay actividades culturales. Teatro por la mañana en el Daviña Rey y teatro por la tarde en la Casa de Cultura a cargo de alumnos del colegio A Gándara. Francisco Alba, Berta Franco, Patricia García, Lucía Gómez, Brais González, Samuel Eduardo González, Silvia Guerrero, Andrea López, María López, Saúl Martínez, paloma Sherismel, Aldara Otero, Claudia Virginia Peña, Sheila Pérez, Izaskun Vázquez, Sheila Vázquez, Carmen María Vila y Sara Arias dieron vida a los personajes de la obra Os antollos da Margatida , una adaptación de un cuento de Fina Casalderrey . Los niños lo pasaron en grande y los padres no perdieron detalle. Alguno, ni tan siquiera pestañeaba.

Aunque, los que de verdad no perdían detalle, eran los chavales que ayer visitaron el conservatorio Mestre Ibáñez de Monforte. Alumnos de infantil del Colexio Novo, A Gándara, Divina Pastora y de la guardería de Caixa Galicia conocieron las instalaciones del centro y de paso, asistieron a un concierto didáctico en el que participaron profesores y alumnos del conservatorio con su director Fernando Sanmartino a la cabeza. Seguro que más de uno llegó a casa diciendo que quiere tocar el saxo, el trombón o el piano. A ver cuanto le dura el antojo.