Una restauración en el aire

LEMOS

Patrimonio no cumplió su intención de licitar en el 2008 las obras de San Vicente do Pino y la rehabilitación integral de la iglesia depende ahora de la nueva Xunta

17 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La restauración de dos valiosos retablos de la iglesia monfortina de San Vicente do Pino entra en su recta final mientras se está a la espera de conocer el futuro del plan de rehabilitación del edificio que las alberga. La Consellería de Cultura había anunciado su intención de licitar las obras a finales del 2008, pero el proyecto seguía sin aprobar cuando las elecciones autonómicas provocaron el cambio en la Xunta y por ahora nadie puede asegurar que los nuevos responsables de Patrimonio vayan a cumplir este compromiso. No obstante, el párroco César Carnero -nombrado recientemente delegado de patrimonio histórico del obispado lucense- espera que el proyecto no quede abandonado.

«Aínda que o proxecto de restauración da igrexa non chegou a ser aprobado, teño a seguridade de que a iniciativa vai ir para diante», comenta Carnero a este respecto. «En realidade, a restauración da igrexa xa está en marcha, porque temos dous retablos en plena reparación e xa se fixeron catas no pavimento do templo para planificar as obras de mellora do edificio. É evidente que a igrexa está nun estado lamentable e que non pode continuar así, de modo que confío en que un dos primeiros proxectos que aprobe o novo goberno autonómico sexa o da súa rehabilitación», agrega.

Posible prolongación

La restauración de los retablos -que tiene su propio proyecto, independiente de la rehabilitación del edificio- fue iniciada hace tres meses y tiene en principio un período de ejecución de cuatro meses pero tal vez dure algo más, ya que la reparación de estas piezas podría requerir más tiempo. La empresa que realiza la intervención aún debe hablar a este respecto con los responsables de patrimonio mueble de la consellería. En caso de que la restauración del edificio se atrase o se suspenda, la parroquia de San Vicente podría encontrarse con algún problema para guardar los retablos. «Cando acabe a restauración dos retablos, non sería conveniente devolvelos á igrexa se o edificio aínda non foi rehabilitado, porque hai moitos problemas de humidade e as pezas poderían deteriorarse outra vez», señala Carnero. Las piezas, dado su elevado valor, tampoco se pueden dejar almacenadas en cualquier parte. La restauración, precisamente, se realiza en un lugar que no se ha dado a conocer por motivos de seguridad.