«No es nuestro plan, pero hemos aportado numerosas mejoras, porque Lugo no podía seguir más tiempo con el PXOM sin aprobar». Este fue el argumento que sirvió de eje a los concejales populares para apoyar la aprobación provisional del nuevo planeamiento. Jaime Castiñeira y Joaquín García resumen algunas aportaciones hechas por su grupo al plan en distintas zonas de la capital, que, según aseguran, han permitido, entre otras cosas, evitar que quedasen afectadas numerosos edificios de la capital. En este sentido, recuerdan que en su versión inicial el documento preveía la desaparición de 140 casas del barrio Feixoo y, finalmente, sólo quedan afectados 10 edificios.
Castiñeira indica otro punto en el que la propuesta defendida por el PP evitó que quedasen fuera de ordenación numerosos edificios, en el entorno de Rei Don García y la prolongación de Vilaverde y San Xillao. El cambio conseguido -señala el citado edil- evitó también que hubiese un edificio a cinco o seis metros de otro, que ahora dará a una zona verde.
Castiñeira está también satisfecho de lo conseguido en el barrio de Albeiros. «Había un montón de viviendas en Celestino Fernández de la Vega, As Lousas, etcétera, que quedaban metidos en un polígono y, por tanto, afectadas». Con los cambios propuestos por los populares y algunas otras iniciativas, quedan excluidos del polígono y, por ello, libres de afectación, más de sesenta edificios.
Castiñeira también destaca que se pretendía cambiar totalmente la ordenación en Pedáneo Xoán Diego, y, al ser aceptada la sugerencia del PP, se mantiene el trazado fijado en el plan general de 1990.
En A Piringalla, siempre según el citado edil popular, «quedaban afectados un montón de edificios», con, probablemente, más de trescientas viviendas. Cambios de trazado y en las previsiones del ancho de alguna vía, como en el caso de Mazaira, solventaron el problema.
Ordenanza
En el barrio de A Ponte -señala Castiñeira- «quedaba afectado y fuera de ordenación casi todo salvo una parte de la carretera vieja de Santiago». Explica el edil que se modificó la ordenanza que estaba previsto aplicar, de modo que en el PXOM aprobado provisionalmente se usa la de casco antiguo, con lo que se mantienen las edificaciones. Aclara que en zonas de polígono, una parte pasa a ser casco antiguo y otra suelo urbanizable residencial, en cuyo desarrollo primará la conservación de los edificios ya existentes, siempre que estén dentro de ordenación.
El mismo representante popular recordó que la calle Díez de Castro se preveía de 30 metros de ancho, en un tramo de unos cien metros, con lo que en la margen izquierda afectaba a dos edificios. Finalmente, en el PXOM se fijó el mismo ancho que tiene.
Por otro lado, Castiñeira señaló que el PP consiguió que las alturas y los fondos de edificación se mantengan como mínimo igual que estaban en el PGOU vigente hasta el momento en todas las zonas donde sea posible, y una indicación para que se intente igualar la altura de cornisa.
El citado representante del PP señaló que las naves industriales de la carretera de A Coruña y de Benigno Rivera, que quedaban dentro de polígono y, por tanto, afectadas, quedan fuera de los polígonos. El PP exigió que se mantuviese la actual ordenanza de O Ceao, para evitar que se rebajase la edificación.