Los consejos reguladores piden a las corporaciones su apoyo para que la ley de drogas no dañe a la viticultura
30 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los consejos reguladores se han dado un respiro en el pulso con Sanidade para que la ley de drogas no identifique como tal al vino. Pese a ello, en el sector tienen claro que la tregua se debe más a la proximidad de las elecciones autonómicas -y al consiguiente temor al coste electoral de una equiparación tan espinosa- que a la receptividad de la consellería hacía los argumentos de los bodegueros. De ahí que denominaciones de origen, productores y organizaciones agrarias hayan decidido someter al visto bueno de las corporaciones un Decálogo do Viño de Calidade en Galicia.
Se trata de una propuesta tipo que será debatida y votada en los plenos de todos los municipios de Galicia que pertenecen a alguna denominación de origen vinícola o a la indicación protegida Viño da Terra. ¿El objetivo? Que los políticos dejen bien claro ante la opinión pública -y en especial ante sus respectivos vecinos- si están a favor o no de la equiparación del vino a las sustancias estupefacientes, como establece el proyecto de la ley de drogas.
Aprobar el decálogo equivale a asumir «a necesidade de promover e protexer os aspectos patrimoniais, tradicionais, gastronómicos, históricos, sociais e medioambientais da vitivinicultura de Galicia, e de velar pola defensa dos valores orixinais e da singularidade do noso viño de calidade». También supone reconocer «a responsabilidade dos poderes públicos para adoptar as medidas necesarias para lograr a eficaz protección e desenvolvemento dos aspectos máis singulares da nosa viticultura e enoloxía».
El decálogo destaca que el vino «forma parte da cultura tradicional» y que configura a través del viñedo «unha paisaxe perfectamente integrada e unha arquitectura singular no medio rural», contribuyendo al mismo tiempo «a xerar un tecido social sostible». Alude, por otra parte, a los estudios científicos que acreditan los beneficios para la salud de un consumo racional de vino, que considera la antítesis del botellón que quiere combatir Sanidade.
La propia Ley de la Viña y el Vino, aprobada en su día por el Parlamento español, define el vino como un «alimento natural», según se destaca en el decálogo.
Horas antes de que el pleno de Monforte debatiese el catálogo del vino de calidad, el presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, se comprometió públicamente, en un acto celebrado en Sober, a redactar una ley que no equipare vino y drogas si su partido tiene responsabilidades de gobierno tras las próximas autonómicas.