La casa rectoral de Taboada dos Freires corre riesgo de venirse abajo y de provocar daños en la vivienda que está al lado o incluso a los vecinos que pasan los días a su lado. La advertencia la hizo ayer el BNG, que llevará al próximo pleno que celebre la corporación de Taboada una moción en la que proponen posibles soluciones para este problema.
Los nacionalistas empiezan por describir en términos alarmantes el estado de la rectoral de esta parroquia. «Por todos é coñecido o estado de abandono e derrube da antiga reitoral de Taboada dos Freires, situación que nos últimos anos se está agravando e mesmo ameaza a integridade dos veciños que transitan ao seu carón», explica en la moción el portavoz de esta formación política, Xosé Antón Ledo.
Su propuesta pasa porque el Ayuntamiento encargue antes de nada un informe técnico que describa el estado actual del edificio. Una vez terminado, los responsables municipales deberían informar de sus conclusiones a los propietarios de la rectoral para negociar con ellos la mejor manera de arreglar el edificio. Y por último, plantea que la comisión municipal de Urbanismo estudie la posibilidad de comprar la casa rectoral y el terreno que le pertenece. Sería útil, alegan en el Bloque, «para dotar a parroquia de Taboada dos freires e á súa contorna dun local social, novo ou rehabilitado».
Mañana, pleno
Esta moción será probablemente debatida en el pleno que se celebrará mañana por la tarde. En el orden del día figuran un convenio con el Instituto Galego da Vivenda sobre el polígono industrial, el inicio de un expediente de cesión al Sergas del centro de salud, el acuerdo sobre las retribuciones económicas a los trabajadores municipales, y el agradecimiento a la Xunta por la declaración de la Queima das Fachas de Castelo como fiesta de interés turístico.