El conservatorio Adagio de Monforte, que dirige Manuel Randulfe , organizó un concierto de piano con obras del compositor gallego Juan Durán Alonso . El maestro del piano elegido para la ocasión fue el pianista cubano, aunque ya con una amplía trayectoria en Galicia, Antonio Queija Uz . El lugar elegido para un acto tan especial no podía ser más impresionante, la iglesia de los Escolapios.
Impresionantemente divertida fue la puesta en escena de uno de los grandes clásicos del teatro, O Enfermo Imaxinario, a cargo de los veteranos y avezados actores del grupo de teatro de maiores de Monforte. Los que anteayer asistieron a la representación en la Casa da Cultura, se lo pasaron de lo lindo. Las carcajadas eran continuas y los aplausos más que atronadores, por lo que nos parece que los actores Concepción Teijeiro , Humildad Esteban , Pilar Gambón , Carmen Domonte , Dolores López , Sinda López , Josefina Díaz , Gonzalo Rodríguez , Milagros , Maru Pérez y Victoria Goyanes , tendrán que repetir.
El que repetía por segunda semana consecutiva era el arqueólogo Iván Álvarez , que el viernes volvía a ocupar el centro de la tercera edad del Malecón para hablar de arqueología. Álvarez, responsable de dirigir las prospecciones en la ladera del monte de San Vicente en las que encontraron restos de una población presumiblemente castrexo-romana, habló a los numerosos asistentes de cómo se desarrollaron las catas arqueológicas. Aderezada esta información con nociones de historia ayudaron al público a conocer algo más de nuestros antepasados. Más vale prevenir. Mucho mas relajado que en la charla sobre arqueología era el ambiente que se vivía en la cena de Navidad de la que disfrutaron casi cuarenta trabajadores de la empresa de lácteos Celega de O Saviñao en el mesón Lucus de Chantada. Y no era para menos, pocas veces se juntan para compartir mantel camioneros, administrativos, personal de laboratorio, jefes... Además, no había problema por tomarse una copita de más, ya que los responsables de la organización habían pensado en todo y contaban con un autobús para recoger a todos los asistentes. Sin lugar a duda una idea loable. Y encima, seguro que el viaje, hasta fue divertido, si tenemos en cuenta que después de la cena hicieron un pequeño recorrido por algún que otro local de copas de Chantada.