La asamblea del Centro Comercial Urbano de Monforte (CCU) se pronunciará en enero sobre la continuidad del actual presidente, Guillermo Rodríguez. Los asociados serán convocados a una junta general en cuanto la directiva ultime el apartado de cuentas, que está pendiente del cierre de algunas subvenciones. La convocatoria estaba prevista antes de la polémica suscitada por las ayudas municipales a la asociación de comerciantes. Pese a ello, adquiere una especial trascendencia una vez que el equipo de gobierno ha sugerido públicamente la conveniencia de un relevo al frente del CCU.
A raíz de unas declaraciones de Guillermo Rodríguez, en las que planteaba la devolución de una ayuda municipal de mil euros por considerarla irrisoria, la concejala de Promoción Económica, María Xosé Vega, emplazó al presidente del CCU a elegir entre este cargo y mantenerse como edil del PSOE, para evitar una instrumentalización política de la asociación de comerciantes. Según fuentes de este colectivo, el equipo de gobierno viene sugiriendo desde hace tiempo la conveniencia de que sea otro el interlocutor del sector del comercio.
Guillermo Rodríguez no quiso hacer ninguna declaración en respuesta a las acusaciones de María Xosé Vega y se remitió a una rueda de prensa que convocará el próximo miércoles para desmentir -según sus palabras- las «patrañas» de la concejala del BNG. El presidente del CCU ha dejado caer en varias ocasiones que no tiene ningún interés en seguir en el cargo y que solo aceptaría continuar al frente de la asociación si no hay alternativa alguna.
Los estatutos del CCU establecen que la dimisión del presidente no es causa suficiente para la elección de un sustituto, ya que debe ir acompañada por el abandono en pleno de la junta directiva. Tampoco se contempla la posibilidad de que la asociación sea dirigida por una gestora ante un hipotético vacío de poder. Estas exigencias se deben a que, desde un principio, los promotores de la asociación tenían claro que iba a ser complicado encontrar comerciantes dispuestos a implicarse en al frente del colectivo.
Las diferencias entre el equipo de gobierno y el presidente del CCU -que también es concejal del PSOE- han trascendido en más de una ocasión, pero nunca habían desembocado en una situación como la actual. María Xosé Vega dio a entender esta semana que un sector de los comerciantes le trasladó que los posicionamientos de Guillermo Rodríguez frente al Ayuntamiento no responden al sentir de la asociación.