El mes de octubre es en el que pasan más peregrinos alemanes e ingleses y baja mucho el porcentaje de españoles
10 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La llegada del otoño marca el punto y final a la época de gran afluencia de peregrinos. En los primeros días del mes de octubre los albergues privados todavía permanecen abiertos, pero son escasos los clientes que tienen. También cesan en su actividad puestos ocasionales que ofrecen servicios como masajes o refrigerios.
Lo más significativo en los primeros días del otoño es la presencia masiva de peregrinos alemanes, a bastante distancia les siguen los británicos, mientras que la presencia de españoles es casi testimonial, aunque este año todavía pasaron algunos en los últimos días de septiembre y primera semana de octubre.
Lo único positivo que se extrae del final de la temporada alta es que los visitantes que hacen el camino en otoño e invierno suelen ser de un nivel adquisitivo más elevado que los que visitan Galicia en época estival. Como decía ayer un hostelero sarriano «son os dos cartos».
Otro dato curioso es la desaparición total de romeros orientales en la ruta. Lo habitual es que vuelvan a aparecer, sobre todo los japoneses a partir de enero. Su presencia es mayoritaria en abril, mayo y junio.
Los españoles volverán a dar señales de vida cuando llegue la Semana Santa, época en la que peregrinan de manera masiva. Es posible que si en Navidad hay algún puente también se animen a completar el trazado gallego del camino en los tres o cuatro días de asueto.
Lo cierto es que la temporada alta del camino ya concluyó y todos están casi pensando en el 2009, un año que esperan que resulte excelente por la proximidad del próximo Xacobeo y con permiso de la crisis..