La cabo lucense asegura que le encanta la ayuda en carretera y auxiliar al público. Considera que los automovilistas han de sensibilizarse ante los accidentes
11 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Cumplió ayer sus primeros diez días en la agrupación de Tráfico de Lugo de la Guardia Civil y está a la espera de que le asignen el primer servicio como motorista. La cabo Mónica Revilla Celeiro, no solo es la primera mujer que llega al citado departamento en Lugo sino que, como ya se informó, es la única motorista de Galicia, por ahora. Considera que esta circunstancia no debiera ser noticia por entender que la mujer tiene que estar equiparada laboralmente al hombre. Mónica Revilla, que es guardia desde el año 1997, compartirá trabajo con otros 41 motoristas que son los que están asignados al destacamento de la capital.
-Lo de guardia parece que le viene de familia...
-Sí. Mi abuelo ejerció durante un año y mi padre, con 58 años, pasó a la reserva. En mi familia tuve un buen apoyo. Mi padre fue un buen ejemplo a seguir, tanto como profesional, como padre y consejero.
-Lo que ya sorprende un tanto es que le diera por la moto. ¿Porqué?
-Me gustaba desde pequeña y, además, me gusta la especialidad de motorista, la ayuda en carretera, auxiliar al público, regular la circulación, en definitiva, todo lo que son las funciones de tráfico. Fue para mi un reto. Me planteé intentarlo para que saliera bien. Salió bien y, encima, tuve mucha suerte porque quedó una vacante en Lugo; la solicité y me la dieron. Yo soy de Lugo, tengo aquí la familia y mis amigos.
-¿Para cuándo el primer servicio en moto?
-Cuando me sea ordenado. Depende del tiempo. Me incorporé el pasado primero de septiembre y, de momento, estuve en oficinas y de vigilancia de carreteras.
-¿Le tocó algún accidente?
-No me coincidió ninguno grave. Supongo que impactará hasta que uno se llegue a acostumbrar. Se intenta llevar lo mejor posible y, sobre todo, lo más humanamente posible.
-Usted se estrenó en el destacamento de Tráfico en una semana trágica con cinco muertos. ¿Están llenas de locos las carreteras? ¿Se necesitaría más mano dura?
-Los guardias estamos para sensibilizar a la ciudadanía. Creo que la gente ha de ser consciente de que si nosotros ponemos multas porque alguien no lleva puesto el cinturón de seguridad, posiblemente le estemos haciendo un favor salvándole la vida a la vuelta de una curva. Si la denuncia fuera por el uso del móvil, es lo mismo. El teléfono distrae un montón. Hay cosas que los automovilistas deberían llevar a cabo por propia iniciativa y no por el temor a las multas. Es el usuario de las vías el que tiene que sensibilizarse con la seguridad. Cada vez hay más coches, más circulación; la gente pierde la educación y los nervios al volante y eso conlleva accidentes. Nosotros intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor posible, pero el automovilista ha de sensibilizarse.