Mientras desde algunos departamentos de la Xunta invitan a los jóvenes a que se queden el rural, resulta que los servicios de que disponen buena parte de los concellos de la zona de montaña de la provincia de Lugo son penosos. Internet casi ni existe o es un lujo y la cobertura del móvil y el fijo fallan cada dos por tres.
La semana pasada una familia de Cela, en el municipio de Cervantes, se vio en la necesidad de enviar unos documentos con cierta urgencia. Algo que hubieran resuelto en un abrir y cerrar de ojos si por ejemplo vivieran en Becerreá, se convirtió en una tarea imposible y tuvieron que desistir. Pese a las numerosas gestiones realizadas, no hallaron en la zona un sitio para poder pasar los documentos a las nueve de la tarde. En la capitalidad municipal solo hay conexión a la red en el consistorio y en el colegio. En el ayuntamiento funciona por línea normal por lo que, para abrir un simple correo, y no muy pesado, se tarda una eternidad.
En los establecimientos de Ancares, zona con un gran auge turístico, no hay posibilidad de utilizar la red. En el el Hostal Piornedo animaron a denunciar la situación desde La Voz porque estiman que este servicio es vital y dicen que ya no pueden esperar más tiempo por él. Los clientes cuando llegan, se encuentran totalmente aislados.
Al alcalde de Navia, cuando fue preguntado por el asunto, contestó negativamente. En la localidad tienen conexión en el consistorio pero, a través de la línea telefónica normal. La única algo más rápida es la de la biblioteca a donde acuden muchos vecinos para hacer uso de este servicio en el que en la ciudad se puede usar prácticamente en cualquier establecimiento. Este y otros municipios lucenses son de los más atrasados de España en cuanto a nuevas tecnologías. Ni tan siquiera hay cobertura de móvil en todo sus territorios, como es el caso de Navia, Cervantes o Pedrafita, por poner un ejemplo.
José Luis Raposo, el alcalde de Pedrafita, dijo que su municipio estaba a la espera de poder disponer de la banda ancha. El Concello, según contó, hizo las canalizaciones hace año y medio, pero todavía están esperando. Les dijeron que en breve podrían conectarse. El problema de una infraestructura obsoleta, tercermundista, no solo afecta a concellos de alta montaña. En O Páramo, por ejemplo, la conexión es todavía por línea normal y los vecinos tienen que ir con frecuencia al vecino municipio de Láncara, en concreto a Pobra de San Xiao, para poder bajar o enviar documentos.
Los funcionarios municipales ya desisten de abrir páginas como, por ejemplo, el SIGPAC. Cuando precisan ver un plano, dejan abierta la conexión y se van a tomar un café. Con suerte, a la vuelta abrió el documento, pero muchas veces se cortó la conexión.
Los problemas se agravan durante el verano con el aumento de población, especialmente por la llegada de turistas. Algunos municipios, sin embargo tienen suerte al haber entrado en los planes de la Xunta para disponer de la banda ancha o la tecnología Wimax. Este es el caso de Samos y también Folgoso do Courel. De todos modos, los vecinos de los núcleos urbanos que ya pueden disfrutar del servicio, aseguran que les resulta muy caro.