La mejora de diversos servicios y la apertura de museos contrasta con algunas imágenes que los turistas trasladarán a su familiares y amigos
26 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La capital lucense recibe este verano, posiblemente, el mayor número de turistas de su historia. Hay aspectos de imagen que han mejorado considerablemente con el paso de los años: se han abierto más museos, se consolidaron más tramos peatonales, se amplió el número de terrazas de hostelería, se abrieron nuevos negocios, existen más y mejores hoteles en la ciudad y se ha mejorado en general el ornamento y los jardines de la ciudad.
Siempre se pueden encontrar peros. Amén de la histórica falta de espectáculos culturales en el verano -este año salvados por el área de Cultura de la Diputación y por el Xacobeo- hay rincones céntricos de Lugo que siguen necesitando mudar su aspecto. La cara que ofrezca la urbe será la que transmitan los turistas a sus familias y amigos, posibles visitantes del futuro, por tanto, potenciales clientes de las empresas de Lugo.
Un paseo por el centro de la ciudad nos sigue mostrando imágenes históricas de nuestra sección Foto Denuncia. La Rúa Nova merece un lavado integral. Debería ser la calle de referencia del tapeo y del buen vino, pero está lastrada por la falta de conservación de los edificios, un pavimento irregular y poca vigilancia policial.
La Muralla es un espacio lleno de contrastes. Las vistas desde el adarve sigue decepcionando a todos los turistas que llegan a Lugo. La expresión «qué pena» la hemos escuchado decenas de veces cuando acompañamos a un familiar o amigo que nos visita. Las normas para adecentar las fachadas o los solares siguen sin cumplirse o no son efectivas. Las agresiones al monumento son constantes. A pesar de las palabras de los políticos, la ley del botellón impera, especialmente en el entorno del Vicerrectorado. Las luminarias que embellecen el paseo del adarve de noche siguen sin funcionar al completo, con muchos tramos sin luz.
Otra imagen poco gratificante es la de la basura amontonada en las calles comerciales cuando llega la hora del cierre. Es habitual ver en las aceras, a partir de las nueve de la noche, bolsas grandes de basura, cartones, plásticos de embalaje y otros objetos, que no serán retirados hasta la medianoche. Las peatones y vecinos más habituales a esta fotografía diaria son los Bispo Aguirre, Montevideo, Quiroga Ballesteros, fondo de la praza Maior o San Marcos.
Tomemos nota y, entre todos, mejoremos nuestra ciudad.