«El 28% de nuestros ingresos son para atender a ancianos del rural»

Laura A. Losada

LEMOS

La entidad benéfica diocesana pondrá en marcha un programa denominado «Empresas con corazón» para conseguir ayudas de las industrias

17 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Jesús Cando es el director de Cáritas Diocesana en Lugo desde hace algo más de dos años. La crisis, según contó, también afecta de lleno a esta organización que actualmente recibe menos donaciones.

- ¿A quién se dirigen principalmente los servicios de Cáritas? ­­- Ofrecemos nuestro servicio a todas aquellas personas víctimas de la pobreza o de la exclusión social. Para ello, disponemos de nueve programas diferentes para satisfacer las necesidades concretas de cada uno de estos sectores. De esta forma, tenemos programas para mayores, infancia y juventud, inmigrantes discapacitados, mujer, acogida familiar, búsqueda de empleo y además, contamos también con un departamento jurídico de asuntos sociales, así como un servicio de comedor y ropero.

- ¿Cuál es el sector que más ingresos requiere por parte de la organización? -Sin ir más lejos, el año pasado destinamos una gran parte de los fondos a la atención de mayores del medio rural, superando los 167.000 euros. En total, un 28% de los ingresos los dedicamos al cuidado de los ancianos debido al envejecimiento de la población en este entorno. Una forma de ayuda consistía, hasta hace poco, en otorgarle a la persona mayor una determinada beca suficiente para poder pagar a una cuidadora durante una o dos horas al día. Desde este año, sin embargo, con la normativa impuesta por la Xunta, somos nosotros los que nos encargamos de contratar personalmente a las cuidadoras. No obstante, siempre intentamos que sea alguien cercano al anciano, como una vecina del pueblo o un conocido.

- ¿Existe mucha gente «sin techo» en Lugo? -Realmente las personas sin hogar son pocas. La gente que pide dinero en las calles, en ocasiones, son personas que prefieren vivir mendigando que buscar un empleo. Fue curioso el caso que me pasó hace algún tiempo. Vi a un chico joven que incluso tenía buen aspecto y le dije que yo podía ayudarle para salir de esa situación con el programa de empleo de Cáritas. Sin embargo, sin vacilar ni un segundo, el chico en cuestión me mandó a paseo con cara de pocos amigos ya que, según él, podía ganar más dinero pidiendo en la calle que trabajando. Por lo tanto, es importante que la gente no dé dinero a estas personas, ya que esa es una forma de contribuir a la mendicidad, puesto que la verdadera pobreza es silenciosa y los que necesitan realmente ayuda acuden directamente a la organización para buscar empleo y salir de esa situación desfavorecida. Muchos de quienes se encuentran con problemas son familias numerosas en las que el marido se queda sin empleo y, como consecuencia, sin recursos económicos para afrontar los pagos y para sostener a la familia.

- ¿Tienen pensado algún proyecto en un futuro próximo ? -Sí, para septiembre tenemos previsto desarrollar el programa Empresas con corazón que consiste en que las empresas privadas que voluntariamente lo deseen, destinen un tanto por ciento de sus beneficios o bien, una cantidad fija de dinero a la atención de la población que se encuentra en situación de pobreza. Este proyecto empezó a aplicarse hace cuatro años en la diócesis de Barcelona donde recaudaron 781.000 euros.