Y el perro salió tras los jabalíes

Xurxo Alonso

LEMOS

El primer campeonato de rastreo de cerdos salvajes celebrado en Galicia reunió ayer en el Pazo de Tor a 34 participantes

29 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Hasta 38 canes llegados de todos los puntos de Galicia salieron a la búsqueda de dos jabalíes amaestrados que en la mañana de ayer se habían paseado por los campos del centro superior cinegético de la Diputación, situado en el Pazo de Tor. Se trataba del primer campeonato de rastreo de jabalí que se celebraba en la comunidad, puntuable para la Copa Federación, y hasta allí se acercó numeroso público con el fin de disfrutar de una apacible jornada.

Con 34 participantes -cuatro de ellos concurrieron con dos perros en lugar de uno-, esta edición estuvo marcada por el calor y la dureza del trazado. «É certo que o campo estaba moi limpo e isto axudou a ter unha competición máis bonita, pero a competición foi moi dura debido ao gran nivel dos cans», afirma Francisco Blanco, representante de la Armería Gallega, uno de los organizadores. Y es que el recinto de Tor cuenta con una extensión de 200 hectáreas repartidas entre terreno sembrado y monte de pino.

Dificultad añadida

La competición consistió en que los canes siguiesen el rastro dejado horas antes por los dos jabalíes amaestrados. Éstos se pasearon por el recinto unas tres horas antes del comienzo de las primeras rondas de clasificación. De este modo, y tras separar a los perros y sus dueños en dos grupos, los seis primeros clasificados de cada se verían los hocicos en la gran final. Para esta clasificación, un juez acompañó a los canes para controlar de qué manera seguían el rastro.

Así, y antes de comer, la gran final se disputó a más de treinta grados, y siete horas después del paso de los jabalíes. Esto suponía una dificultad añadida. Pero parece ser que a Faico, el perro ganador propiedad de Pedro Ramos, no pareció importarle.

La entrega de premios fue a las cinco, tras la comida y Ramos se llevó un trofeo y una escopeta Fabarm Sporting. Además, Alejandro Ríos y su can Pinto quedaron segundos, mientras que Eugenio García con Lin quedó tercero y Francisco Rei con Sil fue cuarto. Todos ellos se llevaron un trofeo además de otro agasajo. El resto de finalistas, hasta el décimo clasificado, se llevaron también su trofeo y pienso para los perros.

Tras la competición llegó el turno de reponer fuerzas. Así, el churrasco y el pulpo ocuparon los platos de todos los inscritos. Después, todo fueron felicitaciones a la espera de regresar el año próximo.