Las empresas pagaban comisiones a la Diputación y concellos por obras

X. Carreira

LEMOS

Multitud de documentos. Documentos de contabilidad como los dos que se reproducen aquí se hallaron a decenas durante el registro efectuado en el domicilio particular de uno de los imputados. En los mismos aparece consignado un epígrafe de comisiones. En su momento fuentes judiciales negaron que se hubiesen hallado.

Diversas cantidades. Las cantidades consignadas en el apartado de comisiones. En algunos casos, como en el de Baleira, el importe es elevado, en concreto más de dos milones de pesetas, superior al beneficio final, según se hace constar en el documento. En otras adjudicaciones las ganancias eran elevadas.

La empresa Reboleira de Negocios, que los investigadores creen que actuaba como tapadera de Setramur en las adjudicaciones de contratos de suministración de señales y material para las carreteras, supuestamente pagó comisiones a la Diputación, numerosos concellos de la provincia y también a empresas. Así se desprende de la documentación contable que fue intervenida en su momento y que fue puesta a disposición del juzgado dentro de la denominada operación Muralla.

En los documentos (se reproducen dos en esta información de las varias decenas que fueron incautadas) aparece consignado el nombre del cliente, la obra, el importe de la factura, el coste de la obra, las comisiones abonadas y el beneficio. Estas presuntas comisiones tampoco llegaron a ser objeto de una posterior investigación. Las cantidades, en pesetas, varían dependiendo del importe de la adjudicación inicial.

Con relación al caso Setramur en su momento fueron detenidos y figuran como imputados en la causa José Antonio Lázare Pérez y Amadeo Manuel García Díaz. Ambos, en compañía de otras personas, de acuerdo con las investigaciones realizadas por el fiscal Jesús Izaguirre, constituyeron oficialmente el 6 de marzo de 1992 la entidad mercantil Setramur.

Explicaba el fiscal en la denuncia presentada en el juzgado que «con el fin de ocultar la realidad y eludir las posibles responsabilidades en que pudieran incurrir por la evidente incompatibilidad del señor Lázare, el 18 de diciembre de 1992 se hizo una escritura de rectificación de constitución y se designó administrador único de la sociedad a Amadeo Manuel García Díaz. Dicha escritura no se inscribió en el Registro Mercantil hasta el 21 de junio de 1993. Mediante escritura de 21 de mayo de 1997, la referida mercantil pasó a ser unipersonal al adquirir todas las participaciones sociales, Amadeo García Díez.

El caso de Reboleira

Reboleira de Negocios fue constituida mediante escritura pública bajo la denominación de Señalizaciones de Galicia, según la denuncia judicial, el 7 de octubre de 1987. Entre los creadores figuran los dos imputados que fueron designados administradores, pasando a serlo en calidad de único Manuel García Díaz, desde septiembre de 1995. «Esto no fue más que una artimaña de los socios para ocultar su verdadera identidad, pues dicha transmisión ni consta en el libro de socios, ni fue hecha mediante escritura pública, ni inscrita en el Registro Mercantil», señala la denuncia.

El fiscal Izaguirre le atribuye a Lázare, funcionario de la Diputación Provincial, destinado por aquel entonces en el servicio de Vías y Obras, el papel de encargarse de la tramitación de los expedientes relativos a las contrataciones del suministro de señalizaciones. El objeto social de Reboleira de Negocios era «la compra, venta, comercialización, distribución y colocación de toda clase de elementos de seguridad vial y de seguridad en el trabajo». Idénticos eran los objetivos de Setramur, con la excepción del último punto. En este caso era mobiliario urbano.

La Diputación facturó más de 300.000 euros a Reboleira de Negocios en el período comprendido entre 2.000 y 2.004. La distribución es la siguiente: 96.942, en 2.000; 68.527, en 2001; 232.406, en 2002; 37.148, en 2003 y 90.193 en el año 2.004.

Además, en el período de tiempo que va desde el año 1992 hasta el 2005, la Diputación provincial adjudicó un total de 31 contratos para suministrar señales y carteles indicativo. De los mismos, un total de 21 fueron para Setramur. Estas obras, algunas de ellas de instalación de vallas quitamiendos y marcas viales, fueron en municipios diversos. Las empresas también colocaron carteles de obras de varios planes.

La misma sede social

Las sedes de Setramur S.L y Reboleira de Negocios estaban en el mismo sitio, concretamente en una nave de la Rúa do Comercio, 150 a la que acudió la policía, el fiscal jefe y el secretario judicial en el momento álgido de la operación. Aquí fue detenida una empleada que posteriormente quedó en libertad.