Las declaraciones de Miguel Mateos en las que señaló al entrenador del Lemos, Juan Enríquez, como principal culpable de su marcha de la entidad, no han supuesto ninguna marejadilla en el seno de la entidad. El principal aludido apenas quiso entrar a valorar lo afirmado por el centrocampista lucense.
«Son sus opiniones, que por cierto ya le descalifican a él por sí mismas. Cuando tomé la decisión de prescindir de sus servicios y se lo comuniqué al club fue porque de los 20 jugadores que había él no aportaba nada ni estaba lo suficientemente implicado. Lo que hice en todo momento fue velar por los intereses del Club Lemos, y nada más. Insisto, todo lo que diga son opiniones que no se ajustan a la realidad», apuntó Juan Enríquez.
El preparador chantadino dejó claro que con estas afirmaciones da por cerrado el caso Mateos. «Considero que seguir hablando de él es darle demasiado protagonismo, y ahora mismo lo que interesa es el equipo. Quiero acabar de la mejor manera la temporada con el equipo», indicó.
De cara al encuentro de mañana ante el Cerceda, el entrenador contará con la ausencia de Tourón. El resto de la plantilla estará a disposición de Juan Enríquez. «Al no tener tanta presión, porque se consumó el descenso de categoría, esperamos darle una alegría a nuestra afición. Considero que ya se lo merecen. Espero que los futbolistas lo afronten más tranquilos», dijo.
Lo que también dejó claro es que seguirá como entrenador del Lemos hasta el final de la presente temporada, porque así se lo comunicó el presidente de la entidad. «Ya le comenté a la plantilla que estaré con el equipo hasta que se termine la liga. Una vez que finalice la competición, mi labor en el Club Lemos finalizará. Yo no voy a seguir en el equipo la próxima temporada. Ni aunque me lo propusieran cambiaría de opinión, sobre todo por cuestiones personales y laborales».
Cerceda
Con esta situación afronta la plantilla el partido de mañana ante un Cerceda que llega a Monforte con la necesidad de ganar para mantener sus opciones de jugar la promoción de ascenso a la Segunda División B. Los coruñeses ocupan la quinta posición de la tabla clasificatoria, con 57 puntos, los mismos que suma el Coruxo, que será el contrincante contra el que se jugarán ese puesto tan codiciado.
La presión puede ser muy perjudicial para los visitantes en el campo municipal de A Pinguela.