Los tiempos cambian despacio

Alberto López alberto.lopez@lavoz.es

LEMOS

El Martes de Pascua marca el final de la Semana Santa en Monforte. Un festivo local en el que no suele haber grandes cambios. Misa, procesión, bendición de los campos, renovación de los votos a la Virgen de Monserrat, cohetes y calles casi completamente vacías. Pero ayer se produjo un cambio en este programa, quizá un poco repetitivo. La renovación de los votos -que por cierto antiguamente eran a San Roque- corresponde al alcalde, pero ayer, ante la ausencia de Severino Rodríguez en la ciudad, fue la teniente de alcalde María Xosé Vega quien se encargó de ello. De esta manera se convertía, casi con total seguridad, en la primera mujer que cumple este cometido. Una muestra más de que los tiempos cambian. Eso sí, bastante lentamente, si tenemos en cuenta que esta tradición data del siglo XVI. En la misa también hubo un cambio con respecto a lo habitual. Mario Vázquez , secretario del Obispado de Lugo, fue el encargado de presidir el oficio.

El Martes de Pascua es también el día escogido todos los años por la asociación micológica monfortina Os Lactouros para realizar una excursión y conocer el románico de las vecinas tierras de Chantada, Arzúa y A Ulloa. Ayer se centraron en Palas de Rei, donde visitaron casi una decena de iglesias y quedaron encantados con el castillo de Pambre. Una veintena de aficionados a la naturaleza y al arte, entre los que estaban el presidente de la asociación Ramón Díaz , Lois Dapena , Alfonso Campos o Luis Fernández Guitián , participaron luego en una comida en un restaurante chantadino. La próxima salida sera el 6 de abril a Ponte da Lima, en Portugal.