El hasta ahora gerente Miguel Ángel Fernández deja la gestión para dedicarse a la política y en su puesto lo sustituye Francisco Martínez, que toma posesión hoy
25 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El ucista Miguel Ángel Fernández dará hoy el relevo al economista Francisco Manuel Martínez Otero al frente de la gerencia del Xeral-Calde. El acto será a las doce y media de la mañana, en el salón de actos del complejo y entre los invitados figuran los gerentes de las dos clínicas privadas con las que el Servicio Galego de Saúde mantiene conciertos. Fernández tomará posesión como diputado del PSOE en el Parlamento de Galicia en el pleno del 8 de abril, en sustitución de Margarita Pérez Herráez, que obtuvo un acta para el Congreso en las últimas elecciones.
La situación del Xeral-Calde no es nueva para Martínez Otero, quien lleva dos años y medio trabajando en el equipo de Fernández. El que será a partir de hoy el nuevo gerente vivió de cerca las periódicas y endémicas saturaciones del servicio de urgencias, especialmente los días particularmente complicados que coincidieron en pleno conflicto por la aplicación de la Ley de Incompatibilidades. No fue ajeno tampoco a los problemas que surgieron en las obras del nuevo hospital, que mantuvieron paralizada la construcción durante unas semanas hasta que no se resolvió el problema.
Francisco Manuel Martínez Otero asume las riendas del complejo hospitalario lucense con el polémico proceso de aplicación de incompatibilidades sin concluir por parte de los centros concertados, que todavía no disponen de plantillas propias y con unas listas de espera más abultadas como consecuencia de las semanas que estuvo bloqueada la actividad.
Si se cumple el anuncio efectuado al Servicio Galego de Saúde, a partir del día 1 de abril Polusa y un sanatorio Virgen de los Ojos Grandes con una ampliación de instalaciones próxima a concluir, dispondrán de plantillas propias. Compartirán algunos especialistas. Además de a la contratación de médicos de fuera, los dos centro parecer ser que recurrirán a profesionales del Xeral-Calde en excedencia. A día de ayer los dos cirujanos y los dos anestesistas que tenían previsto solicitarla todavía no lo habían hecho.
Los gerentes de los dos centros privados tendrán oportunidad hoy de intercambiar información, tanto con el secretario xeral del Servicio Galego de Saúde, Cayetano Rodríguez Escudero, como con el director provincial de este departamento, José Luis Rodríguez y con el delegado de Sanidade, Miguel Ángel Rodríguez Lois.
Hasta el mes de junio no finaliza la vigencia de los acuerdos suscritos con las diferentes jefaturas de servicio para realizar actividad extraordinaria en los dos centros concertados, por lo que falta por saber qué pasará si en abril ambos disponen de plantillas propias para asumir la actividad que les encomiende el Servicio Galego de Saúde.
Fernández, que ayer preparaba al mismo tiempo el relevo y el desembarco en el Parlamento, confesó que se marcha con la sensación agridulce que supone haber conseguido algunos logros y dejar cuestiones pendientes. Entre los primeros citó la implantación de la epidural en los partos, gestión que no es algo exclusivo suyo, sino que quien puso los cimientos fue su antecesor en el cargo, Ramón Ares. También citó el haber logrado el servicio de hemodinámica cardíaca para el nuevo hospital y la humanización de los partos.
En esta enumeración se olvidó de uno de los logros de los que se sentía orgulloso en los últimos meses y que le supuso más de un disgusto y discrepancias con los sindicatos, especialmente con la CIG: el incremento de plantilla que los segundos no reconocen.