El número dos del PSOE estatal y cabeza de lista de los socialistas por Lugo ha ido conformando desde el año 2000 un equipo en la cúpula de su partido en el que el acento lucense es su principal característica, además de la amistad personal que el brazo derecho de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene con los fichados por él para el aparato de la sede ubicada en la madrileña calle de Ferraz.
Hasta tres lucenses han llegado a la cúpula socialista desde que el tándem Zapatero-Blanco se hizo con el poder orgánico del PSOE. Xoán Cornide, el primero de ellos, llegó a la sala de máquinas socialista para encargarse de las finanzas del partido.
En esta campaña hace además las veces de gerente, y junto al propio José Blanco y el brazo derecho de éste, el diputado segoviano Óscar López, presentaron y diseñaron las líneas maestras de la estrategia electoral del Partido Socialista para la cita del próximo día 9 de marzo.
Orestes Suárez, hijo del histórico militante socialista de Carballedo del mismo nombre y apellido, también ha entrado en la sede central del PSOE en Madrid por la puerta grande. La coordinación de las políticas internacionales del partido es la tarea que realiza junto a la diputada Elena Valenciano. Viajes y relaciones internacionales con delegaciones de todo el mundo ocupan a Suárez, que antes pasó por Bruselas para asistir durante una temporada al coordinador de los diputados socialistas españoles.
Sergio Vázquez, candidato número dos del PSOE al Senado por la provincia, es la tercera pata local en la que se apoya Blanco, quien lo nombró coordinador de Política Económica y Empleo. Autor de varios estudios sobre el sector audiovisual gallego, fue fichado por Blanco para la particular muralla lucense que el político gallego ha montado en Madrid.