Deshacerse en Lugo de residuos informáticos y electrónicos, aceites e incluso papel respetando el medio ambiente es bastante más complicado de lo que debería ser
01 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Poco a poco, el cambio climático y sus consecuencias ganan terreno en la vida cotidiana. La recogida selectiva de residuos para reciclar puede ayudar, según los expertos, a paliar los efectos del fenómeno. En este ámbito, los usuarios particulares de Lugo se enfrentan con frecuencia al «querer y no poder» contribuir a proteger el medio ambiente. Tener que recorrer numerosas calles para encontrar un contenedor de papel o un depósito de pilas usadas es una prueba de fuego, hasta para los más concienciados.
1 ¿Hay algún punto limpio céntrico?
Los puntos limpios son instalaciones donde se recogen de forma gratuita los residuos domésticos que por su gran volumen o peligrosidad no deben arrojarse a la bolsa de la basura ni depositarse en los contenedores de la calle. El único recinto de este tipo que existe en la ciudad amurallada está situado en el polígono industrial de O Ceao, cerca de la ITV, pero está bastante alejado del casco urbano. Muebles, enseres, electrodomésticos, frigoríficos, material electrónico e informático -es altamente contaminante-, escombros y chatarras, ventanas, somieres, papel y objetos plásticos, entre otros, deberían ir a parar a él. Según informaciones facilitadas por Urbaser, de lunes a sábado permanece abierto ininterrumpidamente desde las 09.00 a las 22.00 horas.
2 ¿De qué se ocupa el servicio de recogida contratado por el Ayuntamiento?
Conseguir el número teléfono del punto de limpio de Lugo es toda una odisea. Ni en las guías telefónicas ni en la web del Concello se encuentra con facilidad. En la agenda de interés de www.lugo.es, dentro de la concejalía de Medio Ambiente, aparece el contacto de Urbaser, la empresa adjudicataria del servicio de «recollida de mobles ou enseres vellos». Llamando al 982 254 483, explican que recogen además material informático y electrónico, como ordenadores, televisores o vídeos. Es preciso dar una dirección y un teléfono de contacto. Urbaser dirá qué día puede efectuar la recogida. El usuario debe entonces depositar el residuo que quiera enviar al punto limpio al pie del contenedor más cercano, y la empresa lo recogerá por la noche.
3 ¿Dónde depositar, por ejemplo, el aceite usado?
En abril del 2002, el Concello de Lugo firmó un convenio con la empresa Protección Medioambiental para recoger aceites domésticos usados en las comunidades de vecinos. Casi seis años después, se desconoce la eficacia de aquella experiencia piloto. Está probado que un solo litro de aceite doméstico contamina 1.000 litros de agua, verterlo por el fregadero deteriora las cañerías hasta inutilizarlas y sus restos dificultan y encarecen el funcionamiento tanto de la red de saneamiento como de las depuradoras. Sin embargo, la mayor parte de los lucenses sigue preguntándose a diario qué hacer con el aceite sobrante de sartenes y cacerolas. En concellos como Vigo o Nigrán funcionan servicios gratuitos de recogida de aceites domiciliarios usados. ¿Cómo operan? Las comunidades de vecinos pueden solicitar un contenedor propio, en el que las personas que quieren colaborar depositan sus aceites usados. Posteriormente, el líquido graso es reciclado en biodiésel.
4 ¿A dónde se pueden llevar las pilas y baterías usadas?
En teoría, las pilas son recogidas en contenedores especiales, locales comerciales y el punto limpio. En la práctica, muchos lucenses tienen dificultades para dar con un sitio adecuado, y a pesar de la contaminación que generan -contienen metales pesados y sustancias químicas con propiedades corrosivas, tóxicas e inflamables-, muchas acaban tiradas a la basura.
5 ¿Existe actualmente algún incentivo que fomente el reciclaje entre los lucenses?
Al consumidor lucense se le pide que haga el esfuerzo de llevar los productos de desecho hasta el punto limpio en su coche sin que reciba a cambio ninguna contrapartida clara. Una fórmula, ya experimentada en otros lugares, consistiría en entregarle a los ciudadanos que colaboren algún tipo de obsequio o participación en concursos, en función de los kilos de residuos seleccionados que lleven. En un país como Bélgica, por ejemplo, el ciudadano de a pie tiene que pagar impuestos por las bolsas de residuos no recuperables, lo que supone un incentivo económico para la separación de envases.
6 ¿Qué hacer con cintas de vídeo estropeadas, móviles viejos, cargadores de baterías...?
Algunos ciudadanos consideran que el Concello debería instalar puntos de recogida en lugares cercanos a los núcleos habitado. De esta manera, si una persona tiene que cambiar de móvil, por ejemplo, podría depositar de inmediato el aparato usado en uno de estos puntos. Sin necesidad de esperar a almacenar más materiales para que la recogida sea operativa.