Lugilde y el Colegio de Aparejadores diseñan una fuente para Irmáns Pedrosa

Gadea G.Ubierna

LEMOS

«El contrapunto del contrapunto». Así es como define el artista José María Lugilde el proyecto de fuente que ha diseñado junto al colegio de aparejadores para la plaza Irmáns Pedrosa. Según destaca el artista, la protagonista, que daría nombre a la fuente, es la Reina Sofía por deseo expreso del alcalde, José López Orozco. Explica Lugilde que, el mismo día en el que se inauguró la fuente de los Leones en la vecina plaza de Avilés, el alcalde les instó a diseñar una fuente «para la Reina» en la plaza que Lugilde siempre defendió como la más apropiada para la fuente de los leones, la de Irmáns Pedrosa. Ahora, no ha cambiado de opinión, cree que esa plaza necesita un ornamento por el simple hecho de estar entre el casco histórico y la entrada a la capital desde Madrid. En aquel momento, el artista defendía que los Leones serían la transición entre siglos, mientras que ahora su tesis aboga por todo lo contrario. «Sería más rupturista que de transición. Sería todo un espectáculo porque se saldría fuera de contexto, aquí y en toda Galicia», explica mientras muestra la maqueta a escala, que también le mostró al alcalde el pasado julio. «Y le entusiasmó», destaca Lugilde mientras explica que quedaron en volver a hablar del asunto para encargar el proyecto técnico y demás trámites. De ahí la sorpresa de este artista y el presidente del colectivo de aparejadores, José María López Vega, cuando vieron pasar el tiempo y la llamada del Concello no llegaba. A mediados de septiembre, Lugilde fue a ver al alcalde, quien, según el artista, le explicó que ahora no hay presupuesto para un proyecto así. El artista se declara incapaz de estimar un coste, puesto que él ha presentado un diseño «hecho a mano, sin calcular medidas exactas», apunta. El diseño todavía está pendiente del proyecto técnico y, por lo tanto podría cambiar. Ahora, muestra una fuente de más de ocho metros de altura y nueve de diámetro, al igual que la fuente de los leones. En el momento de decidir si esta fuente, recién rehabilitada, se instalaba en la plaza de Irmáns Pedrosa o Avilés, el tamaño fue la clave. El concejal de Infraestructuras, José Piñeiro, alegó que nueve metros de diámetro eran muchos para la intersección de Ramón Ferreiro con Noriega Varela. El diseño de Lugilde tendrá el mismo tamaño o incluso algo más, pero responde categórico que «si se quieren dar soluciones, se buscan». Diseño «real» Lugilde explica que el protagonismo de la Reina Sofía es «total», ya que el acabado del conjunto sería «una ampolla con luz, que representa a la realeza» sobre una concha de mármol, a través de cuyas ondas «caerían hilos de agua que simbolizarían las lágrimas de la Reina, por tristeza o alegría», comenta con entusiasmo el artista. Tres columnas abovedadas por la cara interior sujetarían este acabado, formando un triángulo equilátero. La idea de Lugilde es que todo el proyecto sea de hormigón pero, como él subraya, «la espectacularidad» está en el acabado, ya que se revestiría toda la fuente, desde la base a la concha, de adoquines con distintos motivos romanos, típicos de los mosaicos lucenses. «He pedido documentación sobre este tema al Concello, pero todavía no me la han dado», comenta, antes de añadir que intentaría huir de la típica vid romana, para buscar una simbología «más original». Todo el adoquinado simbolizaría «un manto real», resaltado por una luz y otro caño interiores. Y para terminar, el artista ha diseñado otros tres surtidores de bronce, uno en cada una de las tres columnas y pilares de la construcción. Lugilde, que tardó apenas dos meses en diseñar a grandes rasgos el conjunto, está dispuesto a proponérselo a otros alcaldes españoles si se rechaza en Lugo. «No hay otra fuente igual, por lo que innovaría en cualquier parte», asegura.