Los problemas para pactar con el PSOE en Chantada

C.???C.

LEMOS

El vicepresidente de la Xunta y la cabeza de lista del BNG al Congreso completaron ayer en Chantada un intenso día de precampaña electoral. Tras la cita matinal en la capital de la provincia, a última hora de la tarde participaron en un mitin en esta localidad de la zona sur, en la que el BNG cogobierna con el PSOE después de un pacto logrado tras un tenso proceso de negociación.

Algo más de 150 personas acudieron al mitin, que empezó a las ocho y media de la tarde en el hotel Mogay. Hablaron Anxo Quintana (que afirmó que la campaña del Bloque se propone intentar convertir en votos «o convencemento maioritario entre os galegos de que o peso político de Galiza en Madrid vai depender do resultado do BNG»), la cabeza de la candidatura al Congreso, Paz Abraira, la portavoz municipal en Carballedo, Asunción Gómez Neira, y el teniente de alcalde de Chantada, Alfonso Piñeiro, que va además de tercero en la lista del Senado.

Difíciles de convencer

Piñeiro fue el encargado de introducir el acto y dar un primer discurso que arrancó con su balance de los cinco meses de vigencia del pacto con el PSOE local. En su intervención, recordó lo difícil que había sido convencer a los socialistas de que los resultados electorales hacían imprescindible un gobierno compartido «en pé de igualdade» entre ambas fuerzas. «Custoulles e cústalles, a pesar de que tratamos de engraxa -admitió Piñeiro- porque para as cúpulas tanto do PSOE como do PP os nacionalistas seguimos sendo unha anomalía, ou un estorbo cando nos expresamos mediante forzas como o BNG».

De su experiencia en el Ayuntamiento, Piñeiro tiene claro que si el cambio político iniciado con el pacto que descabalgó al PP de la Xunta resulta visible para la ciudadanía es gracias a la acción de las áreas de gobierno que dirige el BNG y que son estas consellerías las que están solucionando los problemas que día a día tiene que atender el Ayuntamiento.