Los fallos en la obra obligan a parar el acceso a O Courel desde la A-6

B.?L.

LEMOS

La comunicación entre los municipios de Pedrafita do Cebreiro y O Courel es en estos momentos complicada, tras los numerosos derrumbes y corrimientos de tierra en las obras de reforma que están siendo acometidas. Los trabajos presentan grandes deficiencias, según consta en los informes de los técnicos de la Diputación, entidad que rescindió el contrato con la empresa adjudicataria y encargó la finalización a otra.

El tramo afectado es el comprendido entre Hospital y Seoane de O Courel, con una distancia de 5,2 kilómetros por la carretera vieja, que cuando esté rematada la nueva será de cuatro kilómetros. El responsable de la asistencia técnica, José Enrique Cacicedo, achaca a las lluvias del invierno los problemas, dado que en las últimas semanas se produjeron varios derrumbes, sin embargo el director técnico y jefe del servicio provincial, José Antonio Mondelo, afirma que no se pueden atribuir los desperfectos a las lluvias porque este invierno fueron escasas, «sino a una mala ejecución de las obras que es achacable a la empresa constructora Mateo y Freire, S.L., a la asistencia técnica y al antiguo director técnico por permitirlo o ignorarlo».

En los dos extremos la carretera nueva está siendo construida sobre la vieja, por lo que los problemas de derrumbes obligan a actuar rápidamente para permitir el tránsito de vehículos y garantizar la seguridad del tráfico, según afirmó el diputado provincial responsable de Infraestructuras, Manuel Martínez. La parte central, de dos kilómetros, es de nuevo trazado, por lo que fue aislada por ambos extremos.

Los desprendimientos afectan tanto al lado de los desmontes efectuados para construir o ampliar la plataforma, como a los desniveles de los rellenos. Hay zonas en las que se hundió prácticamente la mitad del ancho de la carretera y en otras se formaron grandes grietas con hundimientos de menor envergadura.

La carretera estaba casi lista para echarle la capa asfáltica y llevaba un considerable retraso ya que era una obra del año 2004. Además de resultar una media de menos de un kilómetro ejecutado por año, el retraso originó la pérdida de dos subvenciones, de acuerdo don lo señalado por Manuel Martínez. Al margen de las reparaciones urgentes, el remate de la carretera quedará pendiente hasta la primavera, con el fin de que el terreno repise lo suficiente, completar los rellenos y asfaltarla . Será entonces cuando hagan balance de los daños definitivos.