Una colectivo sospecha que se invadió terreno público en la zona del parque

B. Lázare

LEMOS

La Asociación Cultural en Defensa do Parque Rosalía de Castro acusa a los promotores de la urbanización que está siendo construida junto a las cuestas del parque de una presunta invasión de centenares de metros cuadrados de terreno público en diferentes etapas. La última, según cree la asociación, fue el derribo de un muro en la parte alta de la parcela privada para, probablemente, comunicarla directamente con la avenida Rodríguez Mourelo, a través de una franja de terreno que también es municipal. Esta agrupación, integrada fundamentalmente por vecinos de la zona, acusa al Concello de pasividad en lo relativo a esta urbanización, ubicada en la unidad de actuación identificada como CS-5. Tras preguntarse si seguirá lo que ellos califican de «expolio», anuncian que continuarán luchando con la esperanza de que el fiscal realice la correspondiente investigación. «Nosotros no estamos para juzgar y solamente podemos señalar unas actuaciones que, para nuestro conocimiento, son un abuso al vecindario», dicen. La asociación asegura que la empresa promotora está siguiendo unos pasos muy concretos para conseguir supuestamente que un terreno que tenía importantes «peros» se convierta en una de las zonas más caras de la ciudad. El primero de estos pasos fue conseguir la licencia municipal de construcción, convirtiendo en una sola parcela unos terrenos que inicialmente eran dos y cuya parte inferior tenía otro valor, por dar a la República Argentina. Señalan como segundo paso un supuesto incremento del volumen de construcción para multiplicar su rentabilidad económica. También creen que el tercer objetivo sería una integración de la urbanización en la zona verde del parque, sumando en la práctica metros de la zona de las cuestas, con las que comparte el lindero más largo. Para conseguir esto último, según lo manifestado por la asociación, la primera medida relacionada con la supuesta invasión de terreno público fue dejar caducar la licencia que ya tenían los propietarios para construir y tramitarla de nuevo con otra distribución. De acuerdo con los vecinos, fue suprimido el muro que separaba las parcelas de la parte pública de las cuestas, e hicieron un vertido de tierras que llega hasta la zanja de recogida de aguas pluviales. Una larga franja Siempre según los cálculos de la asociación, esta operación supone un incremento de unos 300 metros cuadrados, dado que con el relleno fue ganada supuestamente una franja de metro y medio de ancho por unos 200 de largo. «He aquí la finalidad de lo que parecía absurdo, el derribo del muro de piedra colindante, que hacía de contención para la explanación urbanística», señala la asociación. La última invasión de terreno público podría haber sido, de acuerdo con lo manifestado por la agrupación, en la parte alta, con un relleno hasta el mirador de las cuestas del parque, de modo que quedará comunicada directamente con la avenida Rodríguez Mourelo. En los terrenos ya fue construida una calle, oblicua a García Portela. Remata en curva y hace revertir su trayectoria hacia el mirador, en donde el lunes y el martes últimos fueron efectuadas mediciones topográficas supuestamente «para lograr el entronque a Doutor García Portela, con la previsible intención de ganar otros 200 metros cuadrados de terreno de las cuestas del parque», según dice la asociación cultural. Los nuevos edificios -dice la asociación- también inutilizan el mirador y acaban con varios árboles.