Los que creíamos que una vez pasado el día de San Martiño, ya no se organizaban magostos, nos equivocábamos. Buena muestra de nuestro error es el magosto que ayer reunió a medio centenar de socios del centro de mayores de la obra social de Caixa Galicia de Monforte en un restaurante de la ciudad. Este fue uno de esos magostos por todo lo alto. Primero, una comida de confraternidad en la que el cocido fue el plato estrella y las castañas, como no podía ser menos, el postre para seguir luego con una sesión de baile a cargo del Dúo Azúcar. La actuación musical fue la culpable de que la fiesta se alargase hasta el final de la tarde, ya que los asistentes no dejaron de bailar en toda la tarde. Aunque habría que puntualizar que las que bailaban eran sobre todo las señoras.
Cuando para unos acababa una larga tarde de magosto en Monforte, en el centro sociocultural de Sober daba comienzo una charla para el personal técnico y político del Ayuntamiento de Sober, sobre la igualdad de género organizada por la Vicepresidencia de Igualdade e Benestar y el organismo local. En la conferencia, a cargo de la mediadora de Igualdade Maica Arias , estaba, cómo no, teniendo en cuenta a quien iba dirigida, la alcaldesa Raquel Arias . No sabemos si el acto terminó con un foro de debate para elaborar conclusiones como estaba previsto, ya que la alcaldesa comentó que debería ser en algún bar de la zona, donde sin lugar a duda es mas fácil llegar a acercar posturas que en una sala de un centro sociocultural.
Si algo caracteriza esta época del año, mas aún que los magostos, es el espectáculo de la caída de la hoja de los árboles. Aunque seguramente más de un trabajador de la brigada de parques y jardines del ayuntamiento monfortino no estará especialmente contento con este espectáculo, sobre todo si es uno de los que les toca recoger esas hojas. Eso es lo que hacían ayer en el paseo del Malecón, donde ademas de limpiar el suelo aprovecharon la época del parón biológico vegetal para podar los árboles y evitar así la molesta y sucia presencia de los estorninos. Ahora queda limpiar el mobiliario urbano y las aceras.