El persistente anticiclón favoreció la tradicional y emotiva festividad de Todos los Santos en las localidades del sur lucense, como en todo el territorio gallego. Los camposantos recibieron un gran número de visitantes, como es habitual en esta señalada fecha, pero en esta ocasión, las visitas estarán más repartidas entre las diferentes jornadas del puente festivo, de modo que el ambiente fue ayer algo más tranquilo y menos multitudinario que otros años. Así sucedió en el cementerio de Monforte , donde además hubo menos aglomeraciones de automóviles que en otras ocasiones , ya que ahora también es posible estacionar en ambas márgenes de la cercana carretera de A Vide. La Policía Municipal, por tanto, tuvo menos problemas para ordenar el tráfico en la zona y hubo que dar menos vueltas para encontrar aparcamiento. Cambios en el camposanto. En Chantada , los vecinos tuvieron ocasión de observar las obras de reforma que se están llevando en el cementerioy que, por cierto, han acarreado la tala de los cipreses que se alzaban en el recinto desde hace muchos años. Según el párroco, las raíces de estos árboles estaban dañando seriamente la cimentación de los nichos y por eso hubo que eliminarlos. Más adelante se plantarán otros árboles para sustituirlos, pero por ahora el lugar presenta un aspecto inusual que sin duda no dejó de sorprender a algunos visitantes. Entre quienes acudieron, por cierto, se encontraba Susana López Abella , diputada autonómica chantadina. Al igual que en Monforte, la tradicional jornada de visitas a los difuntos presentó en Chantada un aspecto muy sosegado, y lo mismo sucedió en los camposantos de Escairón , de la parroquia quiroguesa de Hospital y de las demás localidades de la zona.