La pasada campaña, en la que se produjo una especial incidencia del furtivismo, según la directiva, coincidió con una subida en el precio del coto que propició bastantes abandonos en Val de Lemos. No obstante, Casares valora positivamente la respuesta de los socios. «A xente ten que entender que o das cotas é un diñeiro de todos que vai investirse no monte», explica.
Liberado de los costes de la guardería propia, el coto de Monforte ha realizado este año una importante inversión en repoblaciones. Según datos facilitados por la directiva, se ha procedido a la suelta de 400 conejos y otras tantas perdices. Hay, además, otras 150 perdices pendientes de retirada en Medio Ambiente.
«Formáronse bandos moi bos de perdices, que ademais deféndense ben no monte e voan con forza», señala Casares. Según su criterio, será una buena temporada «polo que había e o que se botou».