Al menos cuatro personas intentaron rescatar sin éxito al vecino de Noceda que murió calcinado dentro de su coche
21 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.A Verónico González Vilar, de 45 años, el hombre que ayer a primera hora de la tarde murió calcinado en el interior de su coche sobre el puente del río Chamoso, en el municipio de O Corgo, le había abandonado la suerte en los últimos tiempos. En Barbaín-Noceda (O Incio), donde vivía actualmente, sus vecinos aún tienen muy presente la muerte, también en trágicas circunstancias, de un sobrino suyo yace sólo unos meses.
Además, a Verónico, que no tiene hijos, su madre le enfermó y, al parecer, tuvo que ser trasladada desde una residencia de Chantada a un centro hospitalario de Lugo donde se encuentra encamada estos días. Precisamente ayer, cuando un camión que invadió su carril, alcanzó el turismo que conducía, regresaba a casa después de haber visitado a su progenitora. «Nunca ven unha desgracia sola», comentaba ayer por la tarde una vecina de Barbaín al conocer la noticia.
Nadie pudo sacar a tiempo del interior del infierno en que quedó convertido su coche. Lo intentó, al parecer, el conductor del camión que alcanzó su coche. Lo mismo hicieron, por lo menos, otras dos personas, pero no lo consiguieron porque el hombre estaba aprisionado en el interior de la carrocería y las llamas ya eran muy intensas. Imploró ayuda pero, por desgracia, no la consiguió. Cuando los bomberos de Lugo llegaron al lugar con dos vehículos ya nada pudieron hacer.
La odisea de ir a Sarria
El accidente, uno de los más espectaculares de los ocurridos en los últimos tiempos en las carreteras de la provincia, obligó a cortar la LU-641. Viajar a Sarria o a Monforte en la tarde de ayer fue casi una odisea. La Guardia Civil tuvo que habilitar desvíos alternativos, no muy fáciles por cierto, pero no quedaba otra posibilidad.
El tránsito hacia las dos localidades citadas fue desviado por la N-VI hacia Goméan y desde este núcleo por una carretera de la Diputación que salía a Maceda. El transporte de viajeros en autobús se vio sensiblemente afectado y funcionó con bastante retraso a lo largo de toda la tarde.
La circulación quedó restablecida cuando las grúas se llevaron a los camiones y al resto de vehículos. A las siete de la tarde, aproximadamente, se normalizó. El aparatoso accidente motivó la movilización de la Guardia Civil y los bomberos lucenses así como cuatro miembros de Protección Civil del Concello de Lugo y un vehículo.