Un incendio destruyó gran cantidad de hierba seca almacenada en un pajar en una aldea de O Incio. El fuego se produjo a primera hora de la tarde en Rubián de Cima. En la extinción fueron empleadas tres camiones cisterna con agua, con los que los servicios de emergencia controlaron las llamas.
El incendio empezó a las dos y diez de la tarde. Al parecer, las llamas prendieron por culpa de unas chispas provocadas por una sierra radial con la que el propietario del pajar trabajaba en esos momentos. Los vecinos dieron enseguida la voz de alarma y media hora después se presentaron en el pueblo voluntarios de protección civil de O Incio con el nuevo camión de bomberos adquirido por el Ayuntamiento, y dos carrocetas motobomba de la Consellería de Medio Rural.
El fuego destruyó el techo de uralita del pajar -un edificio con paredes de piedra y también de bloques de cemento- y echó a perder prácticamente todas las bolas de hierba guardadas en su interior.
El alcalde de O Incio, Ángel Camino, que acudió al incendio con el nuevo camión del Ayuntamiento explicó que a pesar de lo aparatoso que resulta un incendio como este, no llegó a haber riesgo de que las llamas se propagasen a otras construcciones. El pajar incendiado se encuentra al paso de la carretera que atraviesa el pueblo de Rubián de Cima. A su lado hay una cuadra y un poco más alejada está la casa en la que viven los propietarios.
El fuego quedó controlado a primera hora de la tarde. En cuanto las llamas fueron sofocadas, los vecinos sacaron las balas de paja y las esparcieron en el exterior para poder apagarlas por completo.