Miles de personas presenciaron el inicio de la tercera etapa de la Vuelta a España
04 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Igual que en Vigo, Allariz y Santiago en las jornadas anteriores, la Vuelta a España colapsó Viveiro en el inicio de la tercera etapa, con final en Luarca. Un gran mogollón se juntó en la explanada de la variante viveirense y a lo largo del recorrido de la salida neutralizada para ser testigos de un acontecimiento nunca visto por estos lares. Por primera vez una localidad mariñana era el punto de partida de una de las etapas de la ronda española.
A pesar de que la llegada de los ciclistas estaba prevista para las 12.30 horas y la salida se daba una hora después, a las once de la mañana ya había aficionados merodeando por las inmediaciones del punto de encuentro en busca del mejor sitio para tener acceso al pelotón, obtener la firma y la instantánea deseada y ver en primera línea todo lo que se cuece tras las vallas de protección.
La emoción hizo acto de presencia cuando los corredores empezaron a desfilar sobre sus bicis para el obligatorio control de firmas y se desbordó con la aparición de Óscar Pereiro. El de Mos, virtual ganador del Tour de Francia del 2006 y visiblemente afectado por la caída del día anterior, fue recibido con un sonoro aplauso y, micrófono en mano, agradeció el apoyo de todo el público gallego. Pereiro compartió protagonismo con todos los integrantes del Karpin Galicia, también ovacionados, y con otras estrellas mundiales como Cadel Evans (Predictor-Lotto), segundo en el pasado Tour, Óscar Freire (Rabobank), Paolo Bettini (Quickstep), vigente campeón del mundo, Erik Zabel (Milram), Alessandro Petacchi (Milram) y Carlos Sastre (SCS).
Todos, a excepción del australiano Cadel Evans, atendieron gustosamente las peticiones de los aficionados.