Una cafetería puede llegar a multiplicar por cuatro en las fiestas las ventas de una semana habitual en verano
18 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.monforte | Todo lo bueno acaba. Si no fuera así, no se apreciaría su bondad. Lo mismo ocurre con las fiestas patronales de Monforte. Una semana de actividad hostelera, turística y ciudadana frenética, pero que suele dejar en todos buenos recuerdos.
La valoración general del transcurso de estas patronales entre los empresarios de Monforte es tan positiva como suele ser habitual. «La semana de fiestas siempre es buena». Esta es una frase que se podría adjudicar a cualquiera de los propietarios de negocios hosteleros en la ciudad del Cabe.
El Cardenal es una de las zonas que más público concentra en estas fechas. La música, las actividades para niños y las terrazas de las cafeterías son algunas de las causas que explican que por ella no se pueda prácticamente ni transitar a ninguna hora durante estos días. Roberto Quiroga, propietario de Lienzo, explica que si la semana de fiestas siempre es buena, los días de Semana Santa no tienen nada que envidiarle. «Las terrazas suponen unos gastos y un trabajo considerables. Pero claro que las fiestas han sido buenas. La zona del Cardenal es un núcleo que, no sólo en fiestas, sino todo el verano se mantiene prácticamente lleno». Aunque el empresario se lamenta del estado de esta calle peatonal por culpa de la basura y las piedras quebradas o levantadas que provocan caídas a la gente mayor. Detalles que, en su opinión, perjudican a sus negocios.
En la cafetería y restaurante Polar, Julio Méndez Rodríguez ha experimentado la mejor semana de patronales que puede recordar. «Yo he batido todos los récords». En estos días, sus ventas pueden llegar a multiplicarse hasta por cuatro. Julio Méndez cree que la hostelería en Monforte está muy bien representada, que los negocios están trabajando a un gran nivel. En opinión de este empresario, cada año la afluencia de público a esta cita es mayor. «Años atrás, ya Celestino Torres se preocupó enormemente por promocionar esta ciudad y la comarca. No es menos cierto que la corporación de Nazario Pin mantuvo esta tendencia. Las autoridades actuales han tomado el relevo y han hecho también un buen trabajo. Monforte tiene un buen turismo, y tanto bodegueros como representantes deben seguir trabajando para mantener este nivel».
Tampoco han tenido ni un segundo de respiro las terrazas de la Compañía que en las fiestas patronales son un balcón a la verbena y los conciertos escogido por un numeroso y variado público. En esta otra zona, el balance es el que marca la tónica general. El 2007 ha sido un año de fiestas tan bueno como cualquier otro. El tiempo, más frío estas noches, no ha perjudicado a estos locales, cuyas mesas exteriores se encuentran protegidas. «Los dos primeros días, como casi siempre, fueron más flojos. El resto, tan buenos como es habitual» explicó Jorge Alves, al frente de la cafetería Mowenpik.