La piscina municipal de Sober se abre hoy tras ocho años de obras y fallidos intentos de inauguración
04 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.MONFORTE | Con un baño Raquel Arias anunciaba la esperada apertura de las piscinas municipales, un proyecto que ha sembrado desencuentros en Sober desde que en 1997 el anterior regidor, Xesús Vázquez, abrió el concurso público para la compra de los terrenos de 3.600 metros cuadrados sobre los que hoy los soberinos disfrutarán de tres zonas de baño.
Y es que, como todo el mundo sabe, las piscinas son terrenos resbaladizos, y ya en 1998 el popular anunciaba la apertura de las instalaciones para ese mismo año.
«Esta corporación ten loitado moito polas subvencións que, en definitiva, foron as que retrasaron estas obras». El chapuzón de hoy aliviaba a Raquel Arias el calor y algún apuro más. Desde que en 2001 anunciaba a los medios la inauguración inminente han pasado ya seis años. Por eso, la alcaldesa quiso comenzar la reunión pidiendo perdón a los vecinos de todo el municipio por el retraso.
Desde la una del mediodía hasta las nueve de la noche tres piscinas, una grande con una profundidad de 2,20 metros, la mediana de 1,30 y una para los pequeños de sólo 30 centímetros, estarán a disposición de lunes a domingo de los que quieran huir del calor asfixiante de agosto. Estas instalaciones nacen como «complemento ás de Rosende e á área recreativa de Canaval, de forma que o municipio de Sober sexa un referente para disfrutar o verán», explicó Arias. Las piscinas municipales estarán controladas por personal de socorrismo, un técnico de deportes, Míchel Rodríguez, y Paula Abelleira, animadora del Ayuntamiento.
Con esta inauguración dan salida también a las actividades socioculturales del mes de agosto. En el recién estrenado complejo tendrán lugar cursos de Acuagym, danzas acuáticas, un taller de abalorios y juegos de mesa y de cartas, que además estarán a disposición de los usuarios de las piscinas. Los juegos acuáticos y al aire libre se desarrollarán durante dos horas en la zona recreativa de Canaval, como en años anteriores. Pero la novedad, aparte de la esperada apertura de las instalaciones, es el original taller que Sober propone los miércoles de seis a siete. Durante una hora los jóvenes del municipio podrán aprender diferentes técnicas de ligue. Abelleira explicó que el curso responde a la demanda de los propios soberinos, y que «ademáis o verán axudará, aínda que ganas non lles faltan». Cada domingo, una ocioteca de tres horas amenizará las tardes de los más pequeños.
Con la Feira da Rosca, los Encontros Musicais na Ribeira Sacra, el día 24, una fiesta de disfraces inspirada en los años 60 en Canaval el 28 y el tradicional Baile á luz da lúa, ya el 31, se agota la inflada oferta que Sober pone en marcha desde hoy hasta el final del verano.