Un cruce de pasado y presente

Laura López MONFORTE

LEMOS

Rubián celebró la quinta edición de la feria Outrora, que reconstruye un mercado de mediados del siglo XX, con puestos de oficios tradicionales y actuaciones musicales

14 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Las diez de la mañana de ayer en Rubián, y el pueblo se despertó vestido de época, sesenta años atrás, rodeado de artesanos que trabajaban en una feria tradicional. Este paisaje forma parte de Outrora, un mercado que llega este año a su quinta edición. Rosa González es técnico en animación sociocultural del Ayuntamiento de Bóveda y una de las organizadoras de esta fiesta. El objetivo de esta iniciativa es el de recuperar las ferias de mediados del siglo XX. González explica que en esa época, las ferias no sólo eran un mercado de verduras y animales, «tamén se trataba dun espazo de festa, a onde se ía a coñecer xente, e o día da feira remataba sempre cun baile». Con este espíritu se organiza la feria de Outrora, siempre el 14 de julio, la feria grande de Rubián, que siguió manteniéndose a pesar de los años. Además de los puestos que hay habitualmente en la feria de los días 14 y 29 de cada mes, en esta ocasión se celebran muchas más actividades. A las diez de la mañana abrieron los puestos de artesanía en la zona de la capilla del Ecce Homo: oleiros, marquetería, cuero, apicultura, rosquillero, pintura en cristal y teja, telar, bolillos, bordados, elaboración de la lana, zuecos y cerámica. Actuaciones musicales La banda municipal de gaitas de Bóveda empezó a recorrer las calles del pueblo sobre las once de la mañana, pero la mayoría de los vecinos se hicieron los remolones hasta cerca de las doce, cuando todo el mercado se llenó a rebosar de centenares de curiosos, a pesar del intenso calor que se apoderaba cada vez más del ambiente. Actuó la escuela municipal de danza de Bóveda, y luego el grupo Lemavos, de Monforte. A las doce y media los niños se pusieron manos a la obra en un taller de barro, para dar rienda suelta a su imaginación y sus habilidades. A la una y media se paralizó momentáneamente la actividad para comer en una de las naves de ganado que el Ayuntamiento acondicionó el año pasado para comer el pulpo. Allí sirvieron churrasco, carne ao caldeiro y pulpo. Los talleres y los juegos para niños fueron las principales actividades de la tarde. Para terminar hubo degustación de iscos , el malabarista Peter Punk y la proyección de Pérez. O ratiño dos teus soños . Una buena forma de integrar el pasado en el presente.