La Mirilla
03 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Todas las mañanas, entre las diez y la una, los niños podrán divertirse en las instalaciones del complejo polideportivo de la Pinguela practicando todo tipo de deportes. Esta iniciativa de la empresa Gaia, en colaboración con el Instituto Municipal de Drogodependencia y la financiación de la Concellería de Deportes, que facilitará el transporte de los jóvenes desde sus barrios hasta el punto programado cada día, combina clásicos como el baloncesto, fútbol sala, tenis, voleibol con las novedades de este año, tenis de mesa y béisbol y actividades en la piscina: natación, waterpolo y cursos de salvamento de forma que «inconscientemente los niños aprendan determinadas técnicas de prevención y solución de problemas», en palabras de Miguel Martínez Llano , director de Gaia en Monforte. No falta la innovación, pero la actividad estrella vuelve a ser el piragüismo, como cada año, desarrollado en colaboración con el club Quixós. Más de cien niños disfrutan de la oferta de esta undécima edición, pero la inscripción sigue abierta y una segunda fase se celebrará entre el 16 y el 30. Los que se animen están a tiempo de dirigirse a la piscina municipal y por treinta euros aproximadamente aprovechar esta amplia oferta deportiva. Un viaje de fin de curso diferente es el que han hecho los alumnos de la escuela municipal de música de Sober por Cantabria. Durante el pasado fin de semana, recorrieron, con la subvención de su ayuntamiento, distintas localidades como Santillana del Mar, Comillas o Suances. Pero lo que no olvidarán seguro será su visita a las cuevas de Altamira. Allí participaron en un taller para la obtención de fuego y en uno de caza con instrumentos de la época, fabricaron lamparitas de tuétano como las de los antiguos habitantes de las cuevas y, por supuesto, disfrutaron en directo de las pinturas rupestres más representativas de España. Una experiencia distinta de la que los músicos soberinos han regresado alegres y satisfechos. Fray José Gómez, obispo de Lugo, acaba de salir de la uci del hospital San Jaime de Torrevieja, donde permanece ingresado desde mayo por una dolencia hepática. En su visita, el cardenal Parcisio Bertone, secretario de estado de Benedicto XVI, le ha hecho llegar un mensaje papal en el que le envía consuelo, paz y ánimo y le «imparte de corazón una especial bendición apostólica que con afecto hace extensiva a la comunidad eclesial de Lugo». El obispo ha agradecido su trabajo al equipo médico y las numerosas muestras de afecto.