Entrevista | César Gómez El defensa del Lemos sólo renovará su relación contractual con el club si se le abonan los meses que se le adeudan y si la junta presenta un proyecto deportivo ambicioso
15 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.A sus 28 años, César Gómez no quiere más sobresaltos. Espera renovar por el Lemos, siempre y cuando el club monfortino apueste por un proyecto ambicioso y los problemas económicos dejen de ser una constante. -¿Continuará en el Lemos la próxima temporada? -En estos momentos, el tema de mi renovación está en el aire. Es cierto que el presidente me ofreció la continuidad, pero antes deben de solucionarse varios apartados. -¿Cuáles son esos apartados? -Primero, hemos de cobrar los tres meses que nos adeudan y después quiero saber cuál es el proyecto deportivo. Lo que no quiero es volver a sufrir la inestabilidad de estos dos últimos años tanto en el plano deportivo como en el económico. Una de las premisas para continuar será que haya estabilidad y que el club apueste por confeccionar un plantel con ambiciones y aspiraciones, pero no que sigamos con los problemas de estas campañas. -Estos días su móvil echará humo. -Hasta el momento he recibido las propuestas de dos equipos de Ourense, pero mi primera opción y con el club que voy a negociar será con el Lemos. -Con 28 años, ¿le gustaría dar el salto a la Segunda División B? -Ahora mismo, lo que quiero es divertirme jugando al fútbol. Tengo otras prioridades, que no pasan por estar en la división de bronce del fútbol español. Cuento con estabilidad laboral, por lo que me interesa quedarme cerca de casa. Quizás si fuera unos años atrás me hubiera planteado lo de la Segunda División B. -¿Cuándo habrá respuesta sobre su continuidad? -En el momento en que se solvente lo económico y conozca el proyecto de la junta directiva. -Usted se ha caracterizado siempre por su sinceridad, ¿existieron clanes en la plantilla esta temporada? -Segurísimo que las circunstancias que rodearon al club influyeron demasiado en el clima del compañerismo que se respiró en el plantel. Hubiera sido mucho mejor que los resultados nos acompañaran, de ese modo no habría roces ni los futbolistas saltarían a la mínima y existiría más paciencia. -¿Hubo mucho nerviosismo? -Sí, aunque hubo partidos como ante el Santa Comba y el Cerceda, en los que todos fuimos a una, como una auténtica piña. Pero con el paso de los partidos, viendo que los resultados no llegaban y con la prima que nos prometieron pero que no recibimos, todo se complicó. -¿Mejor con Vilachá o con Cabero? -Son estilos totalmente diferentes. Quizás la filosofía de Pepe Vilachá no encajó en este club, aunque sí demostró su valía en otros equipos. De hecho, con el Verín jugamos la promoción de ascenso. Considero que los dos son grandes entrenadores, con sus defectos y virtudes. No obstante, los jugadores debemos hacer también autocrítica y no sólo culpar a los técnicos de la mala temporada que realizamos.