Reportaje | Rehabilitación del legado monumental Patrimonio estudiará medidas de restauración de la iglesia renacentista de Monforte tomando como base un extenso informe preparado por el párroco César Carnero
25 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.PATRIMONIO DEGRADADO. El órgano barroco de la iglesia (izquierda) podría recuperar su sonido con una restauración. En los muros (a la derecha) se percibe el serio deterioro que sufre el edificio ?a Dirección Xeral de Patrimonio estudiará medidas para restaurar la iglesia monfortina de San Vicente do Pino tomando como base un informe que le acaba de remitir el copárroco César Carnero, vocal de la comisión diocesana de patrimonio y presidente de la asociación Amigos do Patrimonio de Lemos. El informe, de 274 páginas, explica pormenorizadamente los problemas de conservación que presenta el monumento y sugiere actuaciones para corregirlas. El informe fue preparado a raíz de la visita que efectuó a Monforte el director xeral de Patrimonio, Felipe Arias Vila, en el 2005. Arias se interesó entonces por conocer los problemas de este monumento a fin de trazar posibles medidas de restauración y el Concello solicitó a los responsables de la parroquia de San Vicente que preparasen un informe con este objetivo. Por el momento, según César Carnero, no se puede saber qué fondos destinará la Xunta al proyecto, ni en qué fecha empezarán los trabajos ni si estas intervenciones podrán resolver la totalidad de los problemas que padece el monumento. No obstante, el copárroco espera que el apoyo oficial sirva al menos para empezar a solventar las cuestiones más urgentes y ayude a que el monumento recupere un estado acorde con su importancia. «Junto con la de Santa María a Maior de Pontevedra, esta iglesia es la más importante del primer Renacimiento en Galicia», apunta. Los comienzos del deterioro de la iglesia, explica Carnero, datan de entre los años sesenta y setenta. En esa época comenzaron a producirse filtraciones de agua a causa de los desperfectos de la cubierta, que no fue reparada íntegramente hasta hace dos años. Durante este período de desprotección, tanto el edificio como las numerosas piezas artísticas que se guardan en su interior sufrieron daños que no han dejado de acentuarse. A ello se suman otros desperfectos causados por algunas reparaciones poco afortunadas y por instalaciones anticuadas, como las de la iluminación y la megafonía.