La alta tensión se aviva en Baralla

Lucía R. Insua LUGO

LEMOS

ÓSCAR CELA

Reportaje | Una línea eléctrica que suelta chispas El trazado de la LAT 132 a su paso por el concello enfrenta a vecinos de Lamas, Vilachambre y Quintela con la Coordinadora de Vecinos; se acusan mutuamente de defender intereses propios

16 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

De un lado: un grupo de vecinos de Lamas, Vilachambre y Quintela. Del otro: la Coordinadora de Vecinos de Baralla. Dos bandos y dos posturas absolutamente irreconciliables con un mismo telón de fondo: el trazado de la línea de alta tensión LAT 132 entre O Corgo y Triacastela a su paso por el concello de Baralla. En medio, innumerables cruces de acusaciones de manipulación y defensa de intereses particulares, varios escritos, una denuncia e incluso una posible querella criminal en el aire. Los primeros, unos 60 vecinos encabezados Jose María Amado, Manuel Dorado y Juan Antonio Plaza, aseguran que el trazado que tiene previsto acometer Unión Fenosa «rodea o pobo de Quintela case enteiro, pasa moi cerca de Vilachambre e do seu castro, de dúas casas, de varios manantiais, atravesa un colmear histórico e varios terreos con árbores autóctonas». Culpan de la situación a la coordinadora que, según ellos, habría logrado que la compañía eléctrica modificase un trazado inicial «que estaba feito e aprobado» -resalta Amado- y que «era practicamente recto, sen afectar tanto». También lamentan que vecinos de parroquias cercanas, con los que se solidarizaron antaño para que la línea no discurriese junto a sus casas, no hagan lo propio con ellos ahora. «Aquí nunca houbo problemas. A culpa é das xentes que veñen de fóra, que non coñecen os costumes do pobo e que non saben convivir», argumenta Amado. Por su parte, la coordinadora, «creada en marzo con el respaldo unánime del concello y de unos 2.000 vecinos» afirma que el trazado del que habla el otro bando «no era en firme, era un primer estudio en el que la línea cruzaba por encima de manantiales y de casas». Tras varias reuniones «abiertas a todo el mundo», presentaron alegaciones a Fenosa, y ésta «expuso una alternativa [...] que en más del 90 por ciento de su recorrido recoge las demandas y peticiones presentadas por la coordinadora». Ahora ven peligrar el proyecto en su conjunto y temen que la empresa «se crispe y haga el trazado sin tener en cuenta que pueda afectar negativamente a la salud de los vecinos». La culpa, cómo no, del otro bando. «De los caprichos de una gente que piensa que sus tierras tienen más valor que las demás», señala un vocal de la agrupación. «Si no quieres la alta tensión por qué estás negociando un parque eólico por detrás», espeta Javier Pardeiro, miembro de la coordinadora.