DESDE LA GRADA | O |
17 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.AYER FUE YA la gota que colmó el vaso. El aficionado monfortino ya está harto de los últimos arbitrajes que está sufriendo su equipo en el campo de A Pinguela. De escándalo hay que tildar el de ayer. Lo que no se puede es jugar con una entidad, socios, directivos, aficionados, que se esfuerzan con su dinero y se rascan el bolsillo, para que un trío venga los domingos a disfrutar a su manera perjudicando al club. No estaría demás que a árbitros como el que pitó ayer en A Pinguela lo metieran como se suele decir en la «nevera», es decir que lo castigaran sin arbitrar durante unos meses. Son los intocables, nada se les puede decir. ¿Pero que se creen? Ya sabemos que errar es de humanos, pero cuándo se hace siempre hacia el mismo lado, hay que desconfiar. No estaría mal que la junta elevara una protesta sobre los últimos arbitrajes al organismo que corresponda. Se que muchos dirán que eso no vale para nada, pero por lo menos sabrán que los directivos y los aficionados monfortinos no somos tontos y entendemos de fútbol. Es verdad, que si Mateos o Sebi hubieran marcado sus opciones, hubiéramos ganado, pero lo que sí está claro es que la actuación del árbitro no creo que hubiera cambiado mucho. Lo de ayer fue bochornoso. Esperemos que al señor Domínguez y a los gemelos Correia también les sancionen al igual que a los futbolistas.