Un edificio de Chantada habitado desde agosto sigue con luz y agua de obra

Carlos Cortés
Carlos Cortés CHANTADA

LEMOS

En el inmueble viven a diario quince familias y otras diez acuden de forma esporádica Los afectados culpan de la situación al constructor y dicen además que los pisos tienen defectos

03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

PANCARTAS DE PROTESTA. Los vecinos del número 120 de la avenida de Monforte instalaron ayer por la noche pancartas en la fachada para llamar la atención sobre su situación Un grupo de familias de Chantada viven desde hace más de tres meses en un edificio de pisos recién construido pero que todavía sigue con la conexión a la luz y el agua que tenía cuando estaba en obras. No pueden darse de alta ni en el servicio municipal de aguas ni en Fenosa porque no tienen en regla la documentación necesaria. Según los afectados, los problemas económicos del constructor están tras esta situación. El edificio en cuestión es el número 120 de la avenida de Monforte. Entre agosto y septiembre, 25 familias escrituraron los pisos de este edificio levantado por la constructora local propiedad de José Antonio Gil Blanco. Quince de estas viviendas están habitadas de forma regular, y los propietarios de las otras diez viven fuera de Chantada y acuden de forma esporádica. La presidenta de la comunidad de propietarios, Nieves Fernández asegura que la empresa que gestiona en Chantada las nuevas conexiones a la red de Fenosa no les quiere dar los boletines de enganche con el argumento de que el constructor aún no les ha pagado lo que les debe por la instalación eléctrica del edificio. Sin ascensor Mientras el problema se resuelve, ellos van tirando con el mismo servicio de agua y luz que tenía la obra cuando aún no estaba terminada. Pero este sistema tiene sus limitaciones. Por ejemplo, no pueden utilizar el ascensor, porque si se avería nadie se lo arreglaría. «No terceiro e no cuarto viven dúas familias con nenos recén nacidos que teñen que subir andando polas escaleiras todos os días», explica la presidenta de la comunidad. Por si los problemas con la luz y el agua no fuesen suficientes, los vecinos aseguran que el edificio tiene defectos de acabado. «Entre outras cousas menores, estamos con humidades en todas as paredes polo lado esquerdo», afirma Nieves Fernández. Los afectados se han cansado de reclamarle al constructor y a la empresa instaladora de la electricidad para tratar de buscar una solución al problema, pero no han logrado nada. La única opción que les da la firma instaladora es que paguen ellos el dinero que adeuda el constructor para conseguir así los boletines de enganche.