Cena de rebajas en Sober

La Voz

LEMOS

Ciudadanos Los trabajadores del Concello celebraron la tradicional reunión de Navidad un mes después. Problemas de agenda fueron los causantes del retraso de la fiesta

20 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Los funcionarios del Concello de Sober, con la alcaldesa Raquel Arias , a la cabeza celebraron el pasado viernes la tradicional cena de Navidad. Dado lo avanzado de las fechas los más de 40 comensales que acudieron al festejo se preguntaban si era una celebración ya de rebajas o de Carnaval. El motivo de este considerable retraso no obedece a ninguna extraña razón, la única explicación, según comentó la propia regidora es que tiene unos trabajadores tan celosos de su labor y tan sobrecargados de tarea que por problemas de agenda tuvieron que aplazar el acto hasta que encontraron una fecha idónea. Finalmente la encontraron y llevaron a cabo la convocatoria, entre algunas lamentaciones de aquellas y de aquellos que ya habían iniciado un régimen para perder esos kilos de los excesos navideños y de las matanzas y que tendrán que volver a comenzar de nuevo con un plan de adelgazamiento. Buen humor, pero sin espíritu navideño La cena fue desde luego muy divertida y todos los comensales disfrutaron al máximo. La única carencia es que no hubo manera de que ninguno de los asistentes pudieran recuperar ni el más mínimo espíritu navideño. Hay que reconocer que lo intentaron, pero sin las más que tradicionales matasuegras o gorritos del cotillón o de Papa Noel no es fácil meterse en el papel. En honor a la verdad hay que reconocer que con esta reunión los empleados del Concello demostraron dos cosas. La primera es que los que les acusan de vivir como funcionarios no tienen razón, ya que tuvieron que aplazar la cena precisamente por exceso de trabajo. La segunda es que mantienen una excelente relación, puesto que resulta complicado después de pasar las fechas navideñas reunirlos a todos para celebrar una cena. Enhorabuena y en mayo o junio ya les contaremos como se lo pasaron en su reunión de Carnaval. La Praza Maior de Lugo acogió ayer la celebración de la tradicional festividad de San Antón Lacoeiro. Numerosos lucenses se acercaron a ese lugar cerca del mediodía para que sus mascotas, mayoritariamente perros, recibieran la bendición para tener salud todo el año. Como es habitual el mayor número de asistentes acudió a la cita pensando en participar en la subasta de productos de cerdo y vino donados por distintas casas comerciales de la ciudad. La verdad es que las pujas de los distintos lotes estuvieron muy animadas y en algunos casos alcanzaron precios bastante cuantiosos. Lo habitual es que fueran adjudicados los lotes entre los 25 y los 30 euros, pero alguno llegó incluso a superar los 40 euros. La calidad de los productos animó a los compradores, que seguro que ya saborearon los productos en el almuerzo.