En la AISS trabajan con abrigo

LEMOS

ÓSCAR CELA

Crónica | El sistema de calefacción no funciona en algunas plantas Como todos los inviernos, desde la reforma del edificio, las bajas temperaturas impiden que el calor llegue a las oficinas. Los más perjudicados son los de CC.OO.

27 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?as personas que trabajan en la AISS y especialmente las que ocupan la planta de Comisiones Obreras aseguran que es imposible trabajar con el frío. El personal de dicho sindicato permanece en las dependencias con abrigos, guantes y bufandas para combatir unas temperaturas que no son capaces de templar las estufas, y es que el sistema de calefacción funciona de forma irregular en el edificio. El personal, pese a que es una situación que se repite desde que reformaron el edificio, la considera insoportable. El secretario comarcal de Comisiones Obreras, Jesús Castro, asegura que pidió presupuesto a tres empresas diferentes para que solucionaran el problema. «Debe de estar tan mal la instalación -asegura- que ningunha delas se quere comprometer a reparar a avería e a levar un mantemento con unhas mínimas garantías». Según Castro, el sistema de calefacción del edificio es de bomba de calor. Los tubos que conducen a las distintas dependencias están colocados en el exterior del edificio, especialmente en el tejado y cuando comienza el frío se congelan y revientan. «Tiñámolos que ter funcionando todo o día para que non pasase eso -asegura Castro- como de feito ocorre nos edificios oficiais, pero nos non podemos afrontar o gasto que supón». El funcionamiento de la calefacción es irregular en un edificio reformado hace tres años y que supuso una inversión que rondó los 4,4 millones de pesetas, que financió el Ministerio de Trabajo. Hay plantas en las que el calor no es suficiente, pero les llega. En otras el sistema funciona de forma intermitente y en la Inspección de Trabajo, según Castro, no tienen problemas porque una empresa se encarga del mantenimiento, después de haber realizado algunos arreglos. El comentario generalizado es que el edificio está diseñado para funcionar en cualquier localidad andaluza, que no registra temperaturas tan bajas como las de los inviernos de Lugo. En el salón de actos la calefacción ya nunca funcionó, según el responsable de Comisiones Obreras, por lo que estas instalaciones no se pueden utilizar en los meses de frío porque no sería posible permanecer parado durante mucho tiempo. La calefacción no es el único defecto del edificio, pero sí el más importante en esta época del año en que los termómetros superaron los cinco grados bajo cero. La puerta de cristal que se rompió hace unos meses como consecuencia del cabezazo de una persona que se dirigía a una de las plantas siguen sin reponerla. Uno de los principales problemas del edificio es que las plantas están todas ellas cedidas a sindicatos y patronal -la Inspección ocupa una de UGT- y por el momento no se ha constituido ninguna comunidad que permita poder afrontar los problemas en común.