El suministro de agua a Monforte tuvo que ser interrumpido el sábado durante buena parte del día por culpa del enlodamiento del agua que llegaba a los depósitos desde los que se distribuye a toda la red. Según el Ayuntamiento, el agua entrante llevaba unas doscientas partículas por millón de sólidos en suspensión. El límite de salubridad establecido por el Ministerio de Sanidad es de seis partículas por millón, y el mecanismo instalado recientemente en la salida del depósito lo cierra automáticamente si se pasa de cinco por millón. El corte afectó en primer lugar al depósito del monte Cornado, que reparte agua a las parroquias con la traída municipal. Los depósitos de la red disponen de agua para funcionar sin nuevos aportes durante unas doce horas, pero antes de ese plazo las viviendas situadas en las parroquias y en las zonas altas del casco urbano se van quedando sin presión y pueden perder por completo el suministro, como de hecho ocurrió en algunas calles. A las ocho de la tarde del sábado, la turbidez del agua que llegaba a los depósitos se había reducido, así que el sistema volvió a bombear a la red. Agua del grifo El concejal de Servizos Públicos, José Luis Rivera, sostiene que el aparato que mide la turbiedad del agua a la salida del depósito garantiza que el agua que llega a los grifos es salubre. «Salvo que se filtre barro de alguna obra en las tuberías, el agua del grifo no debería salir turbia», dice.