Crónica | Escasa potencia de luz a dos kilómetros de Sarria Los vecinos de la zona de Castro dos Petos tienen problemas para cosas tan simples como poner la lavadora por la mínima potencia eléctrica de la que disponen
13 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Los vecinos del lugar sarriano de Castro dos Petos, en la parroquia de Vilar de Sarria y a dos kilómetros del centro de la villa, tienen serios problemas para llevar una vida normal por culpa de la mínima potencia eléctrica que tienen en sus casas. Tareas tan simples como poner una lavadora suelen convertirse en una odisea para ellos, que en muchas ocasiones se quedan sin suministro cuando sólo intentan lavar la ropa. Llevar a cabo con normalidad las tareas agrícolas que requieren el uso de maquinaria es una utopía. La ordeñadora es un milagro que funcione y si quieren soldar tienen que recurrir a una soldadora con batería propia. Hace alrededor de 40 años los dos únicos vecinos de la zona se las prometían muy felices cuando Fenosa les trajo la instalación desde un transformados en la zona de Chaos. A pesar de la precariedad de la infraestructura, como sólo había que dar servicio a dos casas la potencia era suficiente y los primeros años las cosas transcurrieron con bastante normalidad y no había excesivos problemas de cortes de suministro. El desembolso que tuvieron que hacer en aquella época por conseguir el servicio fue de 25.000 pesetas. El problema fue cuando nuevos vecinos decidieron escoger esta zona como lugar de residencia. En la actualidad son seis las casas que se tienen que nutrir de la conexión y la potencia no da para tanto. La zona de Castro dos Petos se ha puesto de moda en los últimos meses y hay ya tres personas que están edificando viviendas para mudarse a ellas en unos pocos meses. Algunas personas que poseen fincas en la zona también manifestaron que están siendo consultados para conocer si venden alguna con la intención de construirse casas en la zona. La proximidad de este lugar con el centro urbano de la villa lo convierte en un sitio atractivo para vivir y todo apunta a que su crecimiento seguirá en aumento en los próximos años. El servicio eléctrico no está preparado en la actualidad ni para aguantar una vivienda más. Los vecinos que residen habitualmente en Castro dos Petos aseguran que hace cuatro años la compañía suministradora les prometió que iba a llevar a cabo mejoras en la línea, pero por el momento las cosas siguen como estaban. Los afectados también presentaron un escrito en el Concello y recibieron la promesa de la compañía de que en pocos meses el problema estaría resuelto. En un primer intento la compañía trató de arreglar con propietarios de fincas para que permitieran el paso del tendido aéreo, pero se encontraron con la negativa de un elevado número de vecinos. La solución que van a adoptar es la de hacer el tendido subterráneo, lo que les obligó a modificar el proyecto inicial que ya habían visado y aprobado. Una vez que ya disponen de todos los permisos falta por saber si la obra se incluye dentro del Plan de Mellora Eléctrica de Galicia. Si es así los vecinos de Castro dos Petos volverán a ver la luz.