El Seprona lucense recibe seis lectores de microchips para identificar perros

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

LEMOS

09 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l Consello Galego de Colexios Veterinarios entregó ayer por la mañana a la Guardia Civil un total de veintiún lectores de microchips para la identificación canina. De este modo, tal y como resaltó el máximo responsable del Seprona pontevedrés todos los equipos de esta unidad dispondrán de su propio dispositivo: «Antes teníamos tres que ahora pasan a ser nueve, uno para cada patrulla». Los restantes mecanismos electrónicos se distribuirán al instituto armado de Lugo -seis lectores-, al de Ourense -cinco aparatos electrónicos- y al subsector de tráfico de Pontevedra -cuatro dispositivos-. Y es que los lectores, tal y como resaltó el jefe accidental de la Comandancia de Pontevedra, el teniente coronel José Jar Couselo, servirán a los agentes a la hora de realizar investigaciones relacionadas con los perros, especialmente en casos de animales robados, perdidos o desaparecidos, así como para identificar a los propietarios de canes que provoquen accidentes de circulación, que sean maltratados o que estén abandonados. Los lectores permitirán que los funcionarios dispongan en el momento del código alfanumérico que contiene el microchip. Este número, una vez introducido en la base de datos del Rexistro Galego de Identificación de Animais de Compañía (Regiac), posibilita que los agentes dispongan de todos los datos referidos tanto al animal como a la identidad de la persona que es su propietaria. En este punto, recordaron que la no implantación del microchip puede llegar a conllevar multas de hasta 3000 euros. La colocación de este circuito, normalmente bajo la piel en uno de los lados del cuello del perro, la realiza un veterinario mediante una inyección indolora. Esta medida no contribuye únicamente a las investigaciones policiales, sino que también garantiza el control sanitario canino. No es de extrañar, por lo tanto, que el responsable del Seprona de Pontevedra resaltase la alta concienciación de los cazadores.