Reportaje | La Segunda República La ciudad recibió el derrocamiento de la monarquía en 1931 en un ambiente de efervescencia popular. El socialista Juan Tizón fue nombrado alcalde provisional
28 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.FIESTA REPUBLICANA EN 1931. El alcalde Tizón (en el medio, con la mano derecha en el bolsillo) visita una fiesta popular acompañado del fiscal general de la República, el monfortino Francisco Javier Elola (a la izquierda de Tizón). En el grupo está también el concejal Justo Mazaira (sonriendo, con un bastón en su mano derecha y el sombrero en la izquierda), que poco después sería elegido alcalde Al clarear el 14 de abril de 1931 se vivía en las calles de monforte un ambiente de expectación. Cada vez parecía más verosímil el rumor sobre un cambio de régimen y la gente buscaba información en la sede del Sindicato Nacional Ferroviario, afecto a la UGT. Allí permanecían reunidos republicanos y socialistas y, ya entrada la tarde, llegaba la noticia: la República había triunfado en España. Dos días antes, los comicios municipales habían dado la victoria en las principales ciudades gallegas a las candidaturas republicanas, mientras que en el rural el predominio fue de los monárquicos, al funcionar sus redes clientelares. En Monforte, los representantes de los viejos partidos lograron un triunfo abrumador. La ciudadanía monfortina optó por la continuidad del régimen. De los veinte ediles a elegir, catorce son conservadores -aunque no hubo candidatos confesadamente monárquicos, los agrupados en torno a la bandera de los agrarios y los conservadores eran considerados como tales-, tres republicanos y tres socialistas. Los resultados muestran que la sociedad conservadora y, sobre todo, el sector agrario van a mantener su dominio político en la ciudad de Lemos. En ese sentido, Monforte sigue la orientación ideológica de la provincia. Sin embargo, una vez conocido el triunfo de la República, serán los socialistas los que tomen la iniciativa. Juan Tizón Herreros -presidente de la agrupación socialista lucense y secretario del Sindicato Nacional Ferroviario- se dirige al consistorio con miembros de su partido y al frente de una multitud. Sin esperar al plazo previsto para el relevo de la corporación, los candidatos electos republicanos se presentaron en el Ayuntamiento para tomar posesión. En esta reunión Juan Tizón es elegido alcalde provisional. Muchos depositaban en él sus esperanzas de cambio. La animación en la ciudad era inmensa. Frente a la casa consistorial se congregaba un nutrido grupo de personas y en medio de una gran euforia, el recién nombrado alcalde sale al balcón. Tras anunciar que la República acababa de ser proclamada, las primeras palabras que dirige a los allí reunidos son para pedirles que mantengan el orden y eviten enfrentamientos. Los manifestantes lanzan vivas a la República y empiezan a festejar su triunfo por las calles. Los pagos municipales recogen los cuantiosos gastos dedicados a los fuegos de artificio empleados en la celebración. Presión popular Las urnas habían dado el triunfo a los agrarios, dejando a los partidos de izquierda en minoría; aunque la presión popular resulta decisiva para neutralizar la toma de posesión de las corporaciones electas el día 12 de abril. Las protestas por las irregularidades cometidas durante el proceso electoral -constatables por las acusadas diferencias en número de votantes entre el rural, donde triunfaron los monárquicos, y el núcleo urbano que hacían sospechar que se había vulnerado la voluntad popular- sirvieron para justificar moralmente esta actitud tan «antidemocrática» adoptada por la izquierda. Así se lo notifican el 15 de abril Juan Álvarez Rodríguez y otros vecinos de Monforte a la autoridad provincial, solicitando la anulación de los candidatos proclamados en los comicios del día 12. Las anomalías denunciadas, tanto en Monforte como en otros muchos municipios de la provincia, llevaron a que el gobernador civil, José García del Portal, siguiendo órdenes del ministerio, sustituyera a las corporaciones por comisiones gestoras en todas las localidades en las que se produjeron reclamaciones. De esas gestoras formarían parte los concejales republicanos triunfantes el día 12. Resultados anulados Esto significaba la anulación de facto de los resultados de las urnas. El Ayuntamiento de Monforte quedaría constituido el 20 de abril por cuatro ediles de los cinco investidos el día 14, ya que cuatro eran los distritos electorales en los que estaba dividido el municipio. Los miembros de la comisión gestora serían los socialistas Juan Tizón Herreros, Eduardo Vázquez Vales y Evaristo Martínez del Sar y el independiente Justo Mazaira Noguerol. Tras ser estudiadas las denuncias de fraude electoral, y ante la falta de documentación que las avalara, el nuevo gobernador civil, José Calviño Domínguez, persona de confianza del dirigente republicano Casares Quiroga, decidió el 27 de abril que no podía aceptar la reclamación. Por esa razón, ordena que se proceda de nuevo a la constitución de la corporación local monfortina. Sin embargo, esta disposición no se acató, y en Monforte siguieron gobernando hasta la repetición de las elecciones el 31 de mayo los mismos gestores que habían sido nombrados el 20 de abril.